LECCIÓN 116

LECCIÓN 116

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

1. “(101) La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.”

2. “(102) Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.”

Si leemos detenidamente las ideas de las dos lecciones de repaso, encontramos que los temas comunes son: la voluntad de Dios y la felicidad. En este mundo lo contrapuesto a la felicidad es el sufrimiento.

¿Que entendemos por voluntad?

En este mundo comprendemos por voluntad la capacidad para decidir con libertad lo que se quiere, el deseo o la intención de hacer algo.

¿Que entendemos por voluntad de Dios?

Para Un Curso de Milagros, la voluntad de Dios, es la manifestación de Su Amor infinito, de un poder sin límites y sin cambios, al que nada se le puede oponer, se manifiesta de manera inmediata y para toda la eternidad. Fuimos creados por la voluntad de Dios y gozamos de sus mismos atributos, pues fuimos creados a Su Semejanza. En la tierra la voluntad de Dios para nosotros es Su plan para nuestra salvación.

¿Que entiende el ego por voluntad de Dios?

En el  mundo del ego la voluntad de Dios se entiende como el plan de separación  que estableció para nosotros, que explica las experiencias de sufrimiento y sacrificio como el pago que debemos hacer para obtener su perdón, la vida eterna y la felicidad. En este mundo creemos tener una voluntad distinta y opuesta a la de Dios, es la voluntad del ego, que nos lleva a temerle a Dios, asociándolo con el castigo, el miedo, las carencias, la enfermedad y la muerte.

Felicidad:

En este mundo se considera la felicidad como un estado de ánimo, de alegría por el logro de cosas externas a sí mismo, por la conquista y el disfrute de lo que se deseaba. En este mundo el ego nos lleva a pensar que la felicidad la logramos a través de las relaciones especiales, como una fantasía de amor,  que busca sustituir el amor de Dios.  Como la naturaleza de las relaciones especiales son las carencias, el apego, el conflicto y los resentimientos, lo que luego nos puede llevar a la venganza y el ataque, con lo que obtenemos un resultado opuesto a lo deseado, esto es, el sufrimiento.

Para un Curso de Milagros la felicidad es un atributo del Amor, (L103). Y es un estado de gozo, plenitud y satisfacción como resultado de recordar quienes somos realmente, y de extender ese amor a toda la vida en  todas partes. La felicidad es parte de la naturaleza de Dios. En este mundo recordamos nuestra naturaleza dichosa a través del perdón. La felicidad no está en obtener  ni acumular, sino en dar.

Cumpliendo nuestra función de perdonar, despejamos los obstáculos para experimentar el amor, y de esta manera extendemos amor y  felicidad. Cuando perdonamos nuestras relaciones especiales, las volvemos santas, experimentamos  felicidad al reconocernos uno con nuestros hermanos. Cuando afirmamos que “La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.” es simplemente aceptar lo que somos, nuestra naturaleza eterna de amor y dicha. Una vez la aceptamos  plenamente puede  permanecer,  en la medida que nos mantenemos a favor del amor y la paz, perdonando todo lo que no sea amoroso en nosotros, en ese momento  “Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.”

Sufrimiento:

En este mundo consideramos sufrimiento todo dolor físico o emocional. Y hemos confundido el sufrimiento con la felicidad. Creemos que somos pecadores, merecedores del castigo de Dios, y la felicidad sería el premio por nuestros sacrificios, y la obtenemos después de la muerte, pues consideramos que la paz no es posible en esta vida, por lo que se obtiene con la muerte, de ahí el dicho popular  sobre alguien que muere, en el que se suele decir “descansa en la paz de Dios.”

El sufrimiento seria la consecuencia de no poder lograr los deseos y fantasías, por los obstáculos o problemas percibidos, por lo que la felicidad es un propósito que se aplaza y se aplaza en medio de frustraciones y resentimientos. Mientras estemos gobernados por el ego, no sabremos cómo obtener la felicidad, pues no sabemos lo que más nos conviene (L24).  El sufrimiento es el resultado de elegir la separación y al ego como nuestro maestro, una mente conflictiva y dividida siempre nos llevarán a experimentar sufrimiento. La culpa inconsciente nos lleva a un deseo de ser castigados o tratados injustamente. Nuestra interpretación de lo que vemos como miedo, ataque o carencia nos lleva a experimentar el sufrimiento. El ego es la única causa de sufrimiento.

PRÁCTICA:

Debemos dedicar una práctica matutina de 5 minutos y una nocturna también de 5 minutos, preferiblemente antes de irte a dormir. Aquiétate, sumérgete en tu silencio interior, interioriza las ideas y comentarios de esta lección y ánclalas en lo más profundo de tu consciencia:

1. “(101) La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.”

“La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad. Lo único que me puede hacer sufrir es la creencia de que hay otra voluntad aparte de la Suya.”

2. “(102) Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.”

“Comparto lo que la Voluntad de mi Padre dispone para mí, Su Hijo. Lo que Él me ha dado es lo único que quiero.  Lo que Él me ha dado es lo único que existe.”

Aceptar la voluntad de Dios, y unir mi voluntad con la Suya, es el único camino que me conduce al amor y la felicidad que soy.

PRÁCTICAS CORTAS  Y  FRECUENTES:

A la hora en punto:

“La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.”

Media hora más tarde:

“Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.”

RESPUESTA  A  LA  TENTACIÓN:

Cada vez que se presente una situación conflictiva a lo largo del día, utiliza las ideas de la lección.

Experimentar el amor, la paz y la felicidad en este mundo es posible como un reflejo de los atributos de Dios en este mundo. Experimentar felicidad en este mundo no sólo es posible sino necesaria para despertar del sueño de separación, pues si experimentamos sufrimiento de la clase que sea, y del grado que sea, es indicación que no hemos sanado, que no hemos completado nuestra tarea de perdón, que el ego todavía nos gobierna, y que nuestro total  despertar no se ha logrado aún. Para lograrlo, debo aceptar la voluntad de Dios de perfecta felicidad para mí y de unir mi voluntad a la fuente de todo Amor y toda Dicha.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com

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