LECCIÓN 110

LECCIÓN 110

“Soy tal como Dios me creó.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

En este mundo la mayoría de las personas  no discute si  Dios nos creó. La diferencia está en cómo fue que nos creó. Para el mundo del ego Dios nos creó como cuerpos y después nos insufló vida. Para Un Curso de Milagros, Dios nos creó a su semejanza, esto es como Espíritu, el cuerpo no es una creación de Dios sino del ego. El mundo y los cuerpos son una creación de ese gran ego colectivo, tras la separación. Los cuerpos y sus miles de millones de  replicas, no son más que un intento del ego de fraccionar la única Mente del Hijo de Dios. El propósito del Curso es ayudarnos a despertar de este sueño de separación, buscando unificar la mente que se cree dividida, perdonando todos nuestros errores de percepción, y volver a unidad con Dios.

Jesús nos dice que esta idea central, “Soy tal como Dios me creó.” Esta idea tiene una alta relevancia  en el sistema de pensamiento que nos viene enseñando, a tal punto que nos dice: “sólo con este pensamiento bastaría para salvarte a ti y al mundo, si creyeses que es verdad.”
Si nos creyésemos de verdad esta idea no tendríamos necesidad de nada más, ni más lecciones, ni más prácticas de perdón, con esta idea nos  habríamos iluminado, nos hubiéramos sanado, y habríamos regresado a la casa de nuestro Padre, tal como lo hizo el hijo pródigo.

Si nos creyésemos esta idea, sería suficiente para nuestra salvación. ¿sobre qué base Jesús nos hace esta afirmación?   ¿Que significa eso? Veamos cómo nos lo describe: “significa que no has efectuado ningún cambio real en ti, ni que tampoco has cambiado el universo de manera que lo que Dios creó hubiese podido ser reemplazado por el miedo y la maldad, por la aflicción y la muerte.” el sueño de separación no cambió nada en el Cielo, la creación no fue afectada, no tenemos el poder de cambiar, modificar, ni mucho menos destruir lo que Dios ha creado, de tal manera que,  “Si sigues siendo tal como Dios te creó, el miedo no tiene sentido, la maldad no es real y la aflicción y la muerte no existen.”

Si somos tal como Dios nos creó, significa que somos los perfectos Hijos de Dios, inocentes, impecables, amorosos, invulnerable, felices, eternos e inmutables. Quiere decir que no podemos cambiar lo que Dios creó, y tampoco podemos cambiar nuestra naturaleza como Hijos de Dios, por lo tanto, la separación es un sueño y lo único que tenemos que hacer es despertar de ese sueño, solo necesitamos perdonar nuestros errores, solo necesitamos aceptar nuestra realidad inmortal, y dejarnos guiar por la  amorosa mano de Espíritu Santo o de Jesús. Si aceptamos la idea de hoy habremos sanado nuestras mentes.

La idea de hoy tiene un efecto sanador sobre nosotros en todos los aspectos, la lección destaca algunos.

Respecto al tiempo:

“Esta idea es suficiente para sanar el pasado y liberar el futuro.” si somos tal como Dios nos creó, quiere decir, en este caso, que somos eternos, que no estamos sujetos al tiempo, por lo que podemos sanar nuestro pasado de toda culpa y dolor, y situarnos en el presente, que es el único tiempo real, el futuro queda liberado, con lo que desaparece  toda preocupación futura, ya sea de miedo, ansiedad o incertidumbre. “Esta idea es suficiente para permitir que el presente se acepte tal como es.” y bajo la guía del Espíritu Santo, el tiempo es reinterpretado, para el único uso que es posible utilizarlo, para sanar nuestra  mente a través del perdón. “Con este pensamiento basta para erradicar todo el pasado y salvar el presente a fin de que se pueda extender serenamente hasta un futuro intemporal.”

Respecto a la sanación:

Aceptar la idea que “Soy tal como Dios me creó” tiene otros efectos sanadores: “las apariencias no pueden reemplazar a la verdad, la salud no puede trocarse en enfermedad, la muerte no puede suplantar a la vida ni el miedo al amor.” si el Hijo de Dios es perfecto e inmortal,  no puede enfermar, morir, y el miedo no puede cambiar ni sustituir la condición eterna del amor. “El poder sanador de la idea de hoy es ilimitado.” cómo ilimitada es nuestra mente unida a Su Creador. Si somos tal como Dios nos  creó, significa que la separación nunca ocurrió, y por lo tanto, sus efectos no son reales, son una gigantesca ilusión, que desaparecerá con la aceptación de nuestra verdadera identidad, y nuestra falsa identidad desaparecerá con nuestras prácticas de perdón.

PROPÓSITO:

Recordar nuestra verdadera identidad como los perfectos Hijos de Dios, que  nos sanará de toda culpa, aflicción o miedo, para ello debemos aceptar nuestra identidad divina.

PRÁCTICA:

Aquiétate durante los primeros 5 minutos de cada hora. En una meditación lo más profunda posible, adéntrate en tu interior con la idea de:

“Soy tal como Dios me creó.”
“Su Hijo no puede sufrir.”
“Y yo soy Su Hijo.”

Este ejercicio es un silogismo. Aquí vemos como el Curso se apoya en la lógica Aristotélica, Un silogismo consta de una premisa mayor, una premisa menor y una conclusión. examinamos sus postulados  para que comprendamos su alcance.

Premisa mayor:
“Soy tal como Dios me creó.” Dios me creó como espíritu no como cuerpo, y gozo de los atributos de Dios: amor, paz, dicha y eternidad.

Premisa menor:
“Su Hijo no puede sufrir.” El sufrimiento es un pensamiento falso basado en la culpa.  No puedo sufrir, pues en el estado del Cielo el sufrimiento no existe, por lo tanto, no es real. Y yo no puedo cambiar lo que Dios creó, soy perfecto e inmutable.

Conclusión:
“Y yo soy Su Hijo.” este  es el reconocimiento de mi verdadera identidad, el recuerdo de lo que Soy, la aceptación de mi realidad inmortal.
Esto es lo que significa la idea de este ejercicio, este es el significado de su alcance, y con la conciencia de ello la practicare cada hora del día durante 5 minutos, si lo hago con disciplina y convicción, si me creo totalmente este postulado, será suficiente para despertar del sueño de separación, para liberarme de la esclavitud del ego, para regresar jubiloso al Paraíso que creí perder.  “La idea de hoy es la cuna de todos los milagros, la gran restauradora de la verdad en la conciencia del mundo.”
“Practica la idea de hoy con gratitud. Ésta es la verdad que te hará libre. Ésta es la verdad que Dios te ha prometido. Ésta es la Palabra con la que a todo sufrimiento le llega su fin.” Así que haz esta meditación buscando al Cristo en ti.

PRÁCTICAS  CORTAS  Y  FRECUENTES:

Procura repetir con la mayor frecuencia posible esta idea hasta que penetre a lo más profundo de tu consciencia, hasta que el velo que cubre tu luz desaparezca, hasta que ilumine tu corazón y a todo el mundo.

“Lo recordaremos a lo largo del día con nuestros corazones rebosantes de gratitud y albergando solamente pensamientos amorosos hacia todos aquellos que hoy se crucen en nuestro camino.”

”Soy tal como Dios me creó.”

“Declaremos esta verdad tan a menudo como podamos. Ésta es la Palabra de Dios que te hace libre. Ésta es la llave que abre las puertas del Cielo y te permite entrar a la paz de Dios y a Su eternidad.”

Hoy practicamos recordar quien somos, si decidimos creernos plenamente, que somos tal como Dios nos creó, estaremos dando un paso gigantesco en nuestro despertar, estaremos sanando la fuente de nuestras creencias en la separación, la culpa y el miedo, nos liberaremos de los apegos de este mundo, y podemos desplegar las  alas de nuestra mente  libre, amorosa segura de sí misma, que vuela confiada hacia el reencuentro con su Padre, pues estamos respondiendo al llamado ancestral del Amor, y su potente Voz resuena en nuestros corazónes señalándonos el camino de regreso a casa, al corazón de Dios.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com

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