LECCIÓN 107

LECCIÓN 107

«La verdad corregirá todos los errores de mi mente.»

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Si miramos hacia atrás las lecciones, podremos ver que sus temas vienen encadenados. Ayer estudiamos el tema  «Déjame aquietarme y escuchar la verdad.» en la que se nos enseñaba que para poder escuchar la verdad necesitábamos aquietarnos y en silencio poner nuestra mente receptiva para así escuchar la Voz del Amor. En la lección de hoy la verdad cumple otro  papel fundamental: corregir nuestros errores.

Jesús nos pregunta  «¿Y qué son los errores sino ilusiones que aún no se han reconocido como tales?»  El Curso nos enseña que para poder perdonar un error, primero lo tenemos que reconocer. El segundo paso es elegir abandonar el error, y de esa manera se da el tercer paso: el reemplazo, cuando le  entregamos el error a la verdad, en la que se sustituye la ilusión por la verdad, el miedo por el amor.  «¿Qué otra cosa puede corregir las ilusiones sino la verdad?»
«Allí donde la verdad ha hecho acto de presencia los errores desaparecen.»*
«Simplemente se desvanecen sin dejar ni rastro por el que se pudiesen recordar.»
«Desaparecen porque, sin la creencia que los sustenta, no tienen vida.»
«De este modo, se disuelven en la nada de donde provinieron.»
La verdad representa en este caso el Amor de Dios, es la luz que disuelve a la oscuridad, el mecanismo de corrección del error que representa el Espíritu Santo.

¿Cómo es la verdad que corrige errores:?

Es una verdad que «mira, con seguridad y firmeza, más allá de él» (del error).
Es una verdad  «que estará con nosotros en todas las aparentes dificultades y dudas que engendran las apariencias que el mundo presenta.» la verdad siempre nos acompañará así nosotros la ignoremos.
«No se oculta. Se alza en plena luz, claramente accesible. Es imposible que alguien que la busque verdaderamente no la pueda encontrar.» la verdad no se oculta, pero como la hemos negado pareciera que estuviese escondida en algún lugar remoto, por eso creemos que debemos buscarla, cuando lo único que debemos hacer es remover los obstáculos que habíamos puesto para ocultarla.

«La verdad no va y viene, no cambia ni varía, adoptando una apariencia ahora y luego otra, evitando la captura y evadiendo la aprehensión.» la verdad es inmutable, no está sujeta a cambios, el criterio para determinar si algo es verdadero o falso, es si cambia, se degrada o muere, en ese caso no estamos ante la verdad, pues ésta es tan eterna como el Amor. La verdad no está sujeta al tiempo, y lo trasciende.

Es una verdad que refleja los atributos de Dios, es amorosa, tranquila, segura, estable, no cambia y estará siempre disponible para nosotros pues es eterna.

PROPÓSITO:

Conocer y practicar el poder de la verdad para corregir nuestros errores, bajo la  amorosa guía de Jesús o del Espíritu Santo

EJERCICIO  PROYECTIVO:

La lección nos propone un interesante ejercicio proyectivo, en la que nos pide que nos imaginemos un estado mental en que no hubiese ilusiones, y nos pregunta «¿Qué sensación te produciría?» Para ayudarnos a realizar este ejercicio, nos dice que: «Trata de recordar algún momento -quizá un minuto, o incluso menos- en el que nada vino a perturbar tu paz; en el que te sentiste seguro de ser amado y de estar a salvo.»

Este ejercicio proyectivo nos puede llevar hasta el mundo real (el mundo perdonado) o incluso hasta  experimentar un atisbo del estado del Cielo, así sea por un momento, (un minuto o incluso menos) el tiempo no importa tanto como la experiencia, pues si se hace bien el ejercicio, y logras un buen estado de quietud y tranquilidad, un estado de paz en el que te sientes «seguro de ser amado y de estar a salvo.» estarías en un  estado que implica ubicarte en el presente, en el ahora, en el no tiempo, por lo que el tiempo que dure la experiencia no importa, pues has abierto la ventana que te conecta con la  eternidad. Si logras la experiencia que nos propone la lección, «tendrás un atisbo, que no es más que un leve indicio del estado en el que tu mente descansará una vez que haya llegado la verdad.» Ese estado en la que la mente descansa, donde no hay miedo, dudas o ataques, es un atisbo de la iluminación, un atisbo del estado del Cielo, «Trata entonces de imaginarte cómo sería si ese momento se pudiera extender hasta el final del tiempo y hasta la eternidad.»
«Luego deja que la sensación de quietud que sentiste se multiplique cien veces, y luego cien veces más.» al sobredimensionar la experiencia, en este caso, es un recurso que nos permite imaginar el estado del Cielo que ahora nos parece tan lejano, un recurso que nos ayuda a recordar quienes somos realmente: el Hijo de Dios, este atisbo nos conecta con la fuente de la verdad, la misma verdad a la que recurrimos para corregir nuestros errores, sanar nuestras mentes que nos conducirá a un estado de paz y dicha. El ejercicio nos ayuda a sentir temporalmente lo que podrá ser un estado más permanente en la medida que perdonamos y sanamos nuestra mente.  «Cuando la verdad llegue todo dolor cesará, pues no habrá cabida en tu mente para pensamientos transitorios e ideas muertas.» la verdad sanará todo dolor, y nos liberará de todas las creencias ilusorias que podamos tener, pues es la luz del Amor de Dios iluminando nuestra consciencia.

VERDAD VS ILUSIÓN:

Hay una diferencia sustancial en la estructura conceptual del Curso, que debemos aprender a manejar, esta es, la forma como «se relacionan» la verdad y la ilusión.
» Las ilusiones pueden llevarse ante la verdad para ser corregidas.» esto es lo que hacemos con la práctica del perdón.
«Pero la verdad se alza muy por encima de las ilusiones, y no puede ser llevada ante éstas para hacer que sean verdad.» Las ilusiones no pueden utilizar la verdad para sus propósitos, más sin embargo, es lo que pretenden cada día, nuestro ego pretende que la verdad le solucione las carencias, los conflictos que a diario sostiene en la vida cotidiana. Pero la verdad está más allá del error y no puede hacer real a las  ilusiones. Muchas oraciones que sostenemos en este mundo, son para pedirle a la verdad que nos  resuelva algún problema que creemos tener, por mucho que le recemos a Dios no vamos a obtener una respuesta al respecto, así circunstancialmente creamos que si. Lo que sí le podemos pedir a la verdad es que nos ayude a sanar a nuestra mente de las creencias en la carencias o conflictos que creemos experimentar.

PRÁCTICA:

Aquiétate durante los primeros 5 minutos de cada hora, y practicaremos con la certeza que emana de la verdad. Pídele a  Jesús o al Espíritu Santo que te acompañen durante esta meditación, mientras dices:

«La verdad corregirá todos los errores de mi mente, y descansaré en Aquel que es mi Ser.»

«Deja entonces que Él te guíe dulcemente hacia la verdad, la cual te envolverá y te llenará de una paz tan profunda y serena que te será difícil regresar al mundo que te es familiar.» Si hacemos bien la práctica podemos alcanzar un estado de paz y sosiego tal que nos sentiremos tan gozosos que no queremos regresar a este mundo, en ese momento le pedimos a la verdad que corrija nuestros errores y despejado de todo lo que nos quitaba la paz,  descansaremos en el Cristo que somos, pues se ha logrado   un encuentro entre el el ser y nuestro único Ser.

«Aun así, te sentirás feliz de volver a ver ese mundo.» al culminar la práctica  regresaremos a nuestra vida cotidiana acompañados de ese recuerdo feliz que nos prepara para la práctica de los 5 minutos de la siguiente hora.

«Pues traerás contigo la promesa de los cambios que la verdad que te acompaña habrá de efectuar en él.»

Si logramos aquietarnos, y en el silencio de nuestra mente, nos ponemos receptivos, lograremos conectar con la verdad en nosotros y le pedimos que nos ayuden a corregir nuestras ilusiones, a perdonar nuestros errores, con lo que podremos sanar todo dolor, miedo o culpa, y obtener un estado de paz y dicha propio del mundo real o del estado del Cielo,  lo que Biblia menciona como la paz que sobrepasa todo entendimiento, la paz de la verdad que nos sana  y nos devuelve la paz y la dicha que creíamos haber perdido.  Disfrutemos de esos 5 minutos de cada hora en el que nos encontramos con el Cristo que nos habita.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s