LECCIÓN 103

LECCIÓN 103

“Dios, al ser Amor, es también felicidad.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Esta lección tiene una particularidad, que la hace muy diferente del resto de lecciones, hace una definición de Dios relacionada con la idea central del día:  “Dios, al ser Amor, es también felicidad.”

En primer lugar se define a Dios como amor, y nos señala otras características: “El amor no tiene límites, al estar en todas partes.” el amor es ilimitado y omnipresente, el amor es el principal atributo de Dios, y como tal, y goza de la misma condición de Dios, esto es, ilimitado y eterno, que no está sujeto a cambios. Adicionalmente, se nos dice que Dios es también felicidad, y “La felicidad es un atributo del amor.” esta es una hermosa definición de la felicidad, el amor es la fuente de la felicidad, no se puede experimentar al margen del amor. Quien niegue el amor niega también la felicidad. “No se puede separar de él ni experimentarse donde éste no está.”  lo que nos indica que no es posible separar la felicidad del amor. Si  no experimentamos amor tampoco podremos experimentar felicidad. “La dicha, por consiguiente, está asimismo en todas partes.” la felicidad goza de los mismos atributos de Dios, es omnipresente, es ilimitada. En conclusión Dios es igual a amor y felicidad.

SANAR  NUESTRA  PERCEPCIÓN  EQUIVOCADA  DE  DIOS:

A partir de esta definición, la lección busca que sanemos nuestra falsa percepción de Dios, como un ser iracundo y castigador,  imagen que nos ha vendido el ego colectivo a lo largo de milenios. Esta distorsión ha hecho que  tengamos miedo a una  supuesta condena y castigo de Dios. El ego ha fabricado una imagen de Dios que no es mas que la proyección de sus propios pensamientos de culpa y ataque.
El ego es la negación del amor y pretende separarlo de la  felicidad  “al creer que hay brechas en el amor por donde el pecado puede infiltrarse y acarrear dolor en lugar de dicha.” el ego busca sustituir la felicidad por el dolor y el sufrimiento, con lo que distorsiona nuestra percepción de Dios.  “Esta absurda creencia pretende limitar la felicidad al definir al amor como algo limitado, e introducir desacuerdo en lo que no tiene límites ni opuestos.” Al asociar el amor con el miedo, el ego hace real  la separación.  “De este modo, se asocia el miedo con el amor, y sus resultados se convierten en el patrimonio de aquellas mentes que piensan que lo que han hecho es real.” Con lo que se distorsiona la percepción que tenemos de Dios, “olvidándose de que, al ser Dios Amor, tiene que ser también dicha.”

PROPÓSITO:

Corregir la falsa percepción de miedo  que tenemos  de Dios, como un ser iracundo y vengativo, en lugar de reconocerlo como nuestra fuente de amor y felicidad.

PRÁCTICA:

Aquiétate durante los primeros 5 minutos de cada hora, y haz una meditación,  con el propósito de “llevar este error básico ante la verdad y de enseñarnos a nosotros mismos que:”

“Dios, al ser Amor, es también felicidad.”
“Tener miedo de Él es tener miedo de la dicha.”

Esta es una práctica de perdón y sanación, que corrige la falsa creencia que Dios es miedo.

“Subraya asimismo que la felicidad es tu patrimonio por razón de lo que es Él.”

“Permite hoy que esta corrección sea colocada en tu mente en cada hora de vigilia. Da la bienvenida entonces a toda la felicidad que dicha corrección brinda a medida que la verdad reemplaza al miedo, y la dicha se convierte en lo que esperas ha de ocupar el lugar del dolor. Dado que Dios es Amor, se te concederá.”

Práctica con la confianza que si reconoces el Amor y la Felicidad de Dios, esos atributos divinos vendrán gozosos a ti.

PRÁCTICAS  CORTAS  Y  FRECUENTES:

Se te pide que refuerce la idea de hoy con repeticiones frecuentes, para acallar nuestros temores y con la certeza que el amor de Dios te acompaña:

“Dios, al ser Amor, es también felicidad.”
“Y la felicidad es lo que busco hoy.”
“No puedo fracasar, pues lo que busco es la verdad.”

Si no perdonamos nuestra falsa percepción de Dios como un ser furioso y vengativo, al que le  tememos más que amarlo,  jamás podremos experimentar el amor y la felicidad que nos habita, jamás podremos escapar de la esclavitud del ego, pues creeremos que la alternativa de Dios es peor que las migajas de amor y felicidad que nos ofrece el ego. Solo sanando mi relación con Dios, reconociendo su naturaleza de amor y felicidad puedo regresar al seno de Su Corazón eterno.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com

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