LECCIÓN 101

LECCIÓN 101

“La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Para comprender mejor esta lección tratemos de imaginarnos como vivíamos antes de la separación, o antes de la expulsión del Paraíso, como lo describe la  tradición judeo cristiana. El Cielo era un estado de perfecta paz y felicidad, lleno de plenitud y abundancia, y nuestra condición era semejante a la de Dios: inmortales e invulnerables. Esa condición la perdimos tras la separación. Nuestra “nueva” condición es lo opuesto del estado del Cielo. De la paz pasamos al conflicto, del amor al miedo, de la abundancia a la carencia, de la inmortalidad a mortalidad, a la degradación y la muerte, de la felicidad al sufrimiento. Y esa nueva condición era el resultado de un supuesto castigo de Dios  porque nos comimos una manzana. Desde esa época arrastramos el estigma del “pecado original ” desde ese momento somos pecadores, y arrastramos nuestra culpa por miles de generaciones sin que Dios nos levante el castigo que nos decretó cuando nos expulso del Paraíso. Dios se convierte en un ser insensible, indolente frente a nuestro sufrimiento. La salvación se vuelve imposible, y creemos que la logramos a través de un camino de dolor y sufrimiento, en la  que le  ofrendamos inútilmente  sacrificios a un Dios que no logramos complacer. Es el círculo vicioso del ego,  nos hace creer que sufrimiento tras sufrimiento  vamos a lograr una  redención que parece alejarse más y más, como cuando corremos tras el sol en el horizonte de un atardecer, nunca lo alcanzaremos.

La creencia en el “pecado original”, es la base de nuestro sistema de creencias, la que explica nuestros sufrimientos y la que nos condena a la infelicidad. La felicidad se convirtió en una utopía inalcanzable y no en una realidad presente. El Curso de Milagros viene a decirnos que ese relato no es cierto. Que Dios no nos expulso del Paraíso. Ese relato es sustituido por la parábola del hijo pródigo que nos enseñó Jesús. Fuimos nosotros los que soñamos separarnos del Padre y somos nosotros quienes debemos elegir volver a casa. Dios no castiga porque nunca nos ha condenado. El pecado que implica castigo no existe. Hubo un error y este se corrige mediante el perdón. Al perdonar nuestras culpas y miedos lo que queda es lo que en verdad somos: amor, paz y felicidad.  “Todavía crees que la salvación requiere que sufras como penitencia por tus “pecados”.” esa falsa manera de percibir la salvación es un obstáculo para que experimentemos la felicidad.

EL PECADO NO EXISTE:

Para sustentar la verdad del Amor la lección despliega toda su argumentación lógica:
“Si el pecado es real, entonces el castigo es justo e ineludible.”
“La salvación, por lo tanto, sólo se puede obtener mediante el sufrimiento.”
“Si el pecado es real, la felicidad no puede sino ser una ilusión, pues ambas cosas no pueden ser verdad.” mientras depositemos nuestra fe en el pecado no podremos ser felices, pues siempre estaremos esperando el castigo, y el miedo controla nuestras vidas.
“Si el pecado es real, la salvación tiene que ser el dolor.”
“El dolor es el costo del pecado, y si el pecado es real el sufrimiento es inevitable.” la creencia en el pecado no nos deja otra opción que el castigo y el sufrimiento.
“¿Quién buscaría un castigo tan brutal? ¿Quién no huiría de la salvación, intentando por todos los medios ahogar la Voz que se la ofrece?” el miedo al castigo y el sufrimiento nos hacen temer a Dios, nos aleja del Amor, y fabricamos sustitutos con el cual consolarnos.

PROPÓSITO:

Liberarnos de la carga de culpas y miedos por nuestras creencias en el pecado, la culpa y el castigo para que experimentemos la felicidad que somos.

“Los ejercicios te enseñan que el pecado no es real y que todo lo que crees que inevitablemente ha de ocurrir como consecuencia de él jamás podrá suceder, pues carece de causa.”

“Acepta la Expiación con una mente receptiva que no abrigue la creencia de que has hecho del Hijo de Dios un demonio.”

PRÁCTICA:

Aquiétate durante los primeros 5 minutos de cada hora y con la  absoluta confianza de que te vas a liberar dite:

“La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.”
“El pecado no existe ni tiene consecuencias.”

Sumérgete en el silencio de tu consciencia y “Luego intenta otra vez encontrar la dicha que estos pensamientos le brindarán a tu mente.”

“Da gustosamente estos cinco minutos, para eliminar la pesada carga que te has echado encima al abrigar la demente creencia de que el pecado es real.”

“Escápate hoy de la locura.”

La práctica de esta lección nos va a liberar de la fuente de nuestros sufrimientos, de la justificación de nuestros resentimientos, y nos sanará de la creencia en la inevitabilidad del castigo y del dolor.

PRÁCTICAS  CORTAS  Y  FRECUENTES:

Repitamos con la mayor frecuencia posible durante todo el día la siguiente frase’

“La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.”
“El pecado no existe.”

“Practicaremos hoy este pensamiento tan a menudo como nos sea posible, pues es la base de la idea de hoy.”

“La Voluntad de Dios para ti es perfecta felicidad, toda vez que el pecado no existe y el sufrimiento no tiene causa.”

“La dicha es justa, y el dolor no es sino señal de que te has equivocado con respecto a ti mismo.”

“No tengas miedo de la Voluntad de Dios.”

Reconoce que el  pecado no existe, y repite en silencio  con la mayor frecuencia posible lo siguiente:

“La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.”
“Ésa es la verdad, pues el pecado no existe.”

La felicidad que somos parecía que se  había esfumado para siempre, y equivocadamente creíamos que  recuperarla requería  sacrificios, dolor y sufrimiento. La creencia en el pecado nos había  quitado la felicidad. Habíamos permitido que el ego gobernara nuestras vidas. Hoy nos liberamos de esas creencias, hoy proclamamos nuestra libertad, hoy reconocemos nuestra verdadera identidad como el perfecto e inocente Hijo de Dios, hoy experimentaremos el gozo de nuestra libertad, hoy aceptaremos la felicidad que somos, pues esa es la voluntad de Dios. El Amor no puede si no desear la felicidad para Su Hijo bien amado, pues la felicidad es un atributo del Amor.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com

Una respuesta a “LECCIÓN 101

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s