La abeja y la mosca

La abeja y la mosca

No intentemos convencer a nuestro ego que sea amoroso, pues es la negación misma del amor, simplemente descartémoslo y el amor que somos aflora.

Por mucho que la abeja intente explicarle a la mosca que la flor es mejor fuente de alimento que la basura, la mosca seguirá alimentándose de basura. Así es nuestro ego, se alimenta de la basura de nuestros resentimientos, de nuestros miedos y culpas, de nuestros pensamientos dementes. No trates de convencer a la mosca que vive en ti, simplemente descártala contemplando la verdad que eres.

Quizás la  mosca nunca tendrá la sensibilidad de una abeja que se acerca con delicadeza a una flor, admirando su belleza, disfrutando  de su néctar y su  polen, a la vez, que la ayuda a reproducirse  combinando el polen de distintas flores, en un armónico intercambio que contribuyen a su preservación. La mosca en cambio es carroñera, sólo se alimenta de lo podrido y lo descompuesto, viven de la muerte y aceleran el proceso de degradación, se nutre de un pasado que te carcome, ese es tu ego, obsérvalo y descártalo, pues no es tu Ser.

La miel de las abejas  parece ser un alimento eterno que no se descompone con el tiempo, sus propiedades alimenticias se conservan tras miles de años.  Proponte ser como  la abeja, que comparte un propósito común con toda su colmena, nútrete del néctar y la belleza de las flores, y contribuye a extenderlas con  la misma tierna delicadeza con la que se  nos ofrecen, y que tu amor sea la miel que le ofrendas  a un mundo sediento de dulzura.

En este mundo de aprendizajes todo tiene un propósito, y muchas veces debemos descender al infierno de nuestros miedos y culpas para ascender a nuestro cielo interior. Recordemos que del pantano también nace la flor de loto, símbolo de pureza y elevacion espiritual, y que sin el perdón y el fastidio de la mosca, no hubiéramos  buscado aquietar nuestra mente en la búsqueda de la paz.

En este mundo dual oscilamos entre ser moscas o abejas, entre el egoísmo y la cooperación, entre el conflicto y la paz, y en la medida que deshacemos la mosca en nuestras mentes,  recordaremos que somos los Hijos de Dios, y nos alzaremos por encima de la dualidad, en la que nuestra representación de mosca y de abeja se pierde para dar lugar a la unidad de todo lo que es.

Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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