LECCIÓN 94

LECCIÓN 94

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

“Soy tal como Dios me creó.”

Este es un tema central del Curso, que se repetirá en lecciones posteriores y repasos con algunas variantes. El primer  párrafo nos dice varias cosas de gran contundencia como que esta es “la idea que nos brinda total salvación”  ó “el pensamiento que silencia al ego y lo desarma por completo.”  entonces nos podemos preguntar ¿cómo es posible que el ejercicio  de esta lección pueda  lograr esto? ¿Por qué afirmar  “Soy tal como Dios me creó.” puede acallar el ego y nos puede brindar total salvación? Para ello pensemos que significa ser tal como Dios me creó. Recordemos que Dios nos creó a Su semejanza. Esto quiere decir que somos Espíritu, inmortales, invulnerables, impecables, plenos, abundantes, amorosos, bondadosos, pacíficos, luminosos, etc. Esto es todo lo contrario de este mundo, donde creemos ser cuerpos, individuales y separados,  mortales, vulnerables, carentes, conflictivos, nos enfermamos, degradamos y morimos, y por sobre todo, nos sentimos pecadores y culpables. El Curso nos recuerda que donde está nuestro corazón, está nuestro tesoro. Esto quiere decir que nos convertimos en lo que pensamos y contemplamos. Si elijo contemplar el amor, veré amor. Si elijo ver miedo, veré miedo. Si elijo seguir la guía del Espíritu Santo habré iniciado el camino de regreso a casa al corazón de Dios. “Te encuentras en la luz, firme en la impecabilidad en la que fuiste creado y en la que permanecerás por toda la eternidad.” Habíamos olvidado quienes somos, esta lección nos lo recuerda. “Si sigues siendo tal como Dios te creó, tienes que ser fuerte, y la luz tiene que encontrarse en ti.”……. “La verdadera luz es fortaleza, y la fortaleza es impecabilidad.” los textos de la lección reafirman que aún somos luz, fortaleza e impecabilidad por ser tal como Dios nos creó. Mi naturaleza no ha cambiado ni va a cambiar, pues lo que Dios crea es inmutable, no está sujeto a cambios como sucede en este mundo, lo que confirma la irrealidad de este mundo.

PRÁCTICA:

Igual que la lección de ayer y las siguientes, se va a trabajar con meditaciones cortas de 5 minutos al principio de cada hora, y cuyo propósito es “intentar sentir la verdad que se encuentra en ti.”
Nos aquietamos, cerramos los ojos y nos decimos:

“Soy tal como Dios me creó.”
“Soy Su Hijo eternamente”

Luego busca permanecer en silencio y receptivo y “Trata ahora de llegar hasta el Hijo de Dios en ti.”

El Hijo de Dios en mi, significa que: “Éste es el Ser que jamás pecó ni forjó una imagen para reemplazar a la realidad.”

“Éste es el Ser que jamás abandonó Su morada en el seno de Dios para irse a deambular por el mundo.”

“Éste es el Ser que no conoce el miedo, ni puede concebir lo que es la pérdida, el sufrimiento o la muerte.”

Este es el Ser que buscaremos encontrar en nuestras prácticas de 5 minutos cada hora. Y para lograrlo nos explica que debemos hacer que en la práctica es un no hacer:

“Para alcanzar este objetivo no se requiere nada de ti, excepto que dejes a un lado todos los ídolos e imágenes de ti mismo, que vayas más allá de todos los atributos tanto buenos como malos que te hayas adjudicado a ti mismo y que aguardes la verdad con queda expectación.” es dejar a un lado todo lo que creíamos que éramos, es dejar de creer que cualquier recurso externo a mi mente me va a salvar, es dejar a un lado todo pensamiento dual de lo que creemos es bueno o malo, pues nos encaminamos hacia la unidad donde no hay opuestos.

Solo se requiere hacer algo,  pedir la ayuda de Dios, invocar el nombre de Dios, pedir la guía del Espíritu Santo. “Dios Mismo ha prometido que ésta le será revelada a todo aquel que la pida.” y si pedimos la ayuda de Dios esta se nos dará y no puede fracasar: “Tú la estás pidiendo ahora. No puedes fracasar porque Él no puede fracasar.”

PRÁCTICA  FRECUENTE:

En los ejercicios anteriores las prácticas frecuentes eran una repetición de la idea del día, con una frecuencia de varias veces por hora durante las últimas lecciones. Ahora se nos presenta como una alternativa si no podemos dedicar la meditación de 5 minutos cada hora, en ese caso nos pide por lo menos  repetir la idea cada hora, diciéndote:

“Soy tal como Dios me creó.”
“Soy Su Hijo eternamente”

RESPUESTA A LA TENTACION:

Si durante el día crees experimentar alguna situación conflictiva con alguien, puedes responderle mentalmente de la siguiente manera:

“Eres tal como Dios te creó.”
“Eres Su Hijo eternamente”

La lección termina reiterando la importancia del ejercicio de practicar cada hora, destacándola cómo un paso gigantesco hacia nuestra liberación.

“Haz hoy todo lo posible por llevar a cabo los ejercicios de cada hora. Cada sesión de práctica será un paso gigantesco hacia tu liberación, y un hito en el proceso de aprender el sistema de pensamiento que este curso postula.”

Si nos proponernos aceptar, recordar y reconocer que somos tal como Dios nos creó, pasaremos de prestarle atención al ego y centrarla en  Dios, de fijarnos en el miedo a elegir el amor, de pasar del conflicto a la paz. Solo basta que invoquemos la guía de la Voz que habla por Dios y seguir Sus amorosos consejos Quien  de manera dulce y paciente nos llevará a casa por el sendero luminoso del Amor.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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