LECCIÓN 93

LECCIÓN 93

“La luz, la dicha y la paz moran en mí.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Esta es una hermosa lección, que expone muy nítidamente los dos opuestos que protagonizan el Curso: el ego versus el Amor.
La primera parte describe la falsa creencia que tenemos de nosotros mismos, originada a partir de la separación, de la que emana la culpa, de considerarnos pecadores, merecedores del castigo divino, o de la proyección, con el objeto de transferir la culpa sobre mis hermanos, en un vano intento por liberarme de la mía, y lo único que logro con ello, es crear una espiral de ataques y conflictos. Frente a este universo del ego, el Curso contrapone la idea de la lección de hoy “La luz, la dicha y la paz moran en mí.” complementada con la frase “Mi impecabilidad está garantizada por Dios.” ambas ideas buscan recordarnos quiénes somos realmente: los perfectos e inocentes Hijos de Dios. Veamos cómo nos describe, a partir de nuestro propio sistema de creencias:
“Crees ser la morada del mal, de las tinieblas y del pecado.”
“Piensas que si alguien pudiese ver la verdad acerca de ti sentiría tal repulsión que se alejaría de ti como si de una serpiente venenosa se tratase.”
“Piensas que si la verdad acerca de ti te fuese revelada, te sobrecogería un horror tan grande que te apresurarías de inmediato a quitarte la vida, pues sería imposible seguir viviendo después de haber contemplado semejante atrocidad.”
Luego nos dice que creemos profundamente en las creencias anteriormente descritas. “Estas creencias están tan firmemente arraigadas en ti que resulta difícil hacerte entender que no tienen fundamento alguno.”
Luego relativiza nuestro sistema de creencias:
“Que has cometido errores es obvio.” nótese que no habla de culpa sino de errores, y reseña como hemos realizado búsquedas equivocadas, hemos engañado y nos hemos engañado, para pasar a cuestionar todo nuestro sistema de pensamiento.
“Hoy vamos a poner en tela de juicio todo esto, no desde el punto de vista de lo que piensas, sino desde un punto de referencia muy distinto, desde el cual tales pensamientos vanos carecen de sentido.”
Se exponen los argumentos que cuestionan nuestro sistema de creencias: “La imagen que tienes de ti mismo no puede resistir la Voluntad de Dios.” La voluntad de Dios para Sus Hijos es de perfecta felicidad, pues nos creó perfectos e impecables. Nada ni nadie puede cambiar esa condición, de ahí que nos pregunte
“¿Por qué no habrías de dar saltos de alegría cuando se te asegura que todo el mal que crees haber hecho nunca ocurrió; que todos tus pecados no son nada; que sigues siendo tan puro y santo como fuiste creado, y que la luz, la dicha y la paz moran en ti?”

EL EGO NO ES REAL:

“El ser que tú fabricaste no es el Hijo de Dios. Por lo tanto, no existe en absoluto.” ese ser que hemos fabricado es el ego. “No ha alterado la creación en absoluto, ni ha convertido la eterna impecabilidad en pecado, o el amor en odio.”

ERROR EN LUGAR DE PECADO:

Recordemos que el Curso no reconoce el concepto de pecado, que implica juicio y castigo, y los sustituye por el concepto de error que implica corrección a través del perdón. Las reflexiones anteriores son las que sustentan la propuesta de la práctica: “Tu impecabilidad está garantizada por Dios. Esto tiene que repetirse una y otra vez, hasta que se acepte. Es la verdad.”
La lección va insistir que no somos culpables de nada, que somos inocentes. La culpa ha cimentado todo el sistema de creencias del ego, todas nuestros pensamientos de miedo, carencia, ataque, todos nuestros resentimientos tienen su origen en la culpa; de ahí que se nos diga: ”La salvación requiere que aceptes un solo pensamiento: que eres tal como Dios te creó, y no lo que has hecho de ti mismo.” Y lo reafirma, que estamos libres de toda culpa, y repito, de toda culpa, como nos lo dice Jesús a continuación:
”Sea cual sea el mal que creas haber hecho, eres tal como Dios te creó.”
”Sean cuales sean los errores que hayas cometido, la verdad con respecto a ti permanece inalterada.” la inocencia es nuestra marca de origen, fuimos creados eternamente inocentes, lo que Dios crea no cambia, no muta, no se degrada y no muere.

PRÁCTICA:

Esta lección cambia el método de práctica que veníamos realizando. Aquí se nos propone un ejercicio de 5 minutos cada hora. Este es un cambio sustancial en las prácticas largas. En lugar de dos sesiones, una en la mañana y otra en la noche, hoy se nos está pidiendo que la práctica sea durante todo el día, 5 minutos cada hora, ello requiere programación y mucha atención a lo largo del día. Cada hora nos aquietamos durante 5 minutos y nos decimos:

“La luz, la dicha y la paz moran en mí.”
“Mi impecabilidad está garantizada por Dios.”

“Luego deja a un lado las disparatadas imágenes que tienes de ti mismo, y pasa el resto de la sesión de práctica tratando de experimentar lo que Dios te ha dado, en lugar de lo que tú has decretado para ti mismo.”

“Un Ser es real; el otro no existe. Trata de experimentar la unidad de tu único Ser. Trata de apreciar Su santidad y el Amor del que fue creado.”

PRÁCTICAS FRECUENTES:
Opción alterna

Jesús nos dice que es posible que no quieras o no puedas hacer la práctica de 5 minutos cada hora, no pretende hacerte un juicio sobre tu falta de compromiso, sino más bien que recuerdes que tus resultados son proporcionales a tu dedicación. En este caso, nos pide repetir los siguientes pensamientos cada hora:

“La luz, la dicha y la paz moran en mí.”
“Mi impecabilidad está garantizada por Dios.”

“Trata luego de dedicar un minuto más o menos, con los ojos cerrados, a cobrar conciencia de que se trata de una afirmación de la verdad acerca de ti.”

RESPUESTA A LA TENTACION:

Si tienes alguna situación que altere tu paz respecto a alguien, puedes decirle silenciosamente:

“La luz, la dicha y la paz moran en ti.”
“Tu impecabilidad está garantizada por Dios.”

Finalmente nos recuerda que: “hoy puedes asimismo hacer mucho por convencer a tu mente de que la idea de hoy es en efecto la verdad.”

Esta lección describe las falsas creencias que tenemos de sentirnos pecadores y culpables y nos lleva hasta donde realmente somos, como los perfectos e impecable Hijos de Dios. La práctica reiterada cada hora busca que interioricemos nuestra verdad, que la aceptemos, que nos la creamos, esa es la condición para que pueda tener un efecto permanente en nuestra consciencia. Así que hagamos la práctica con la fe y la convicción de lo que somos, para que desterremos lo que no somos.
Bendiciones
💝🙏💝
Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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