Lección 92

LECCIÓN 92

“Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.”

Esta es una continuación de la anterior lección, a la idea de “Los milagros se ven en la luz”  se le adiciona un nuevo concepto: el de la fortaleza, que se  equipara con la luz. Y se profundiza con el tema que no somos un cuerpo, la comprensión de esto último le dan a la lección una fuerza demoledora sobre nuestro ego y lo que pensábamos que éramos.
Recordemos dos lecciones anteriores calificadas por el Curso como bienaventuranzas. Me refiero a la 42 “Dios es mi fortaleza. La visión es su regalo” y la lección 44: “Dios es la luz en la que veo.”  estas dos lecciones ya  equiparaban a Dios con la fortaleza y la visión, y a Dios con la luz y el amor. En esta lección se une la luz y la fortaleza, y nos dice que son lo mismo, o sea que son atributos de Dios, atributos del Amor. Y estos atributos se contrastan con lo que nosotros creemos es nuestra realidad: el cuerpo y nuestro yo individual. Si en la lección anterior nos decían que no somos un cuerpo, y que con los ojos del cuerpo jamás podremos ver nuestra realidad interior; en esta lección se cuestiona a nuestro sistema de creencias: el creer que el cerebro sea el origen de nuestros pensamientos. “Crees también que el cerebro puede pensar. Si comprendieses la naturaleza del pensamiento, no podrías por menos que reírte de esta idea tan descabellada.”… “Esto, sin embargo, no es más disparatado que creer que los ojos del cuerpo pueden ver o que el cerebro puede pensar.” en este mundo el cerebro es un instrumento de la mente, pero el cerebro no es la mente, la mente seguirá existiendo después que muera el cuerpo y el cerebro. Esta tesis tiene profundas implicaciones cuyas reflexiones  excederían  la extensión de este comentario, pero basta con que nos preguntemos, si el cuerpo no existe, los ojos no ven y el cerebro no piensa, ¿quien es ese yo que lee este ejercicio, que práctica este Curso? Una verdadera paradoja. Recordemos que el Curso siempre se dirige a la mente que se cree atrapada dentro de un cuerpo, o mas preciso, se dirige a esa parte de la mente que no está siendo gobernada por el ego y no se identifica con un cuerpo. Nuestra sanación implica  liberarnos del cuerpo y de sus órganos, reconocer que somos mucho más que eso, una mente libre, ilimitada e inmortal.
Entonces nos podemos preguntar ¿si el cerebro no es el que piensa, entonces donde se originan mis pensamientos? Jesús nos responde con mucha claridad: “La fortaleza de Dios que mora en ti es la luz en la que ves, de la misma manera como es Su Mente con la que piensas.” Vemos y pensamos a través de Dios, pues vivimos  dentro de Dios.

Después, la lección se adentra a explicarnos la relación entre luz y fortaleza frente a la oscuridad, y nos dice que “No asocias la luz con la fortaleza ni la oscuridad con la debilidad.” en este mundo creemos en la luz que perciben nuestros ojos y en la fortaleza del cuerpo o de nuestro yo egoico, de ahí que introducir el concepto de luz y fortaleza como atributos del Amor, y de ver con la visión interior, no es tarea sencilla en un mundo gobernado por el ego. “Ello se debe a que tu idea de lo que significa ver está vinculada al cuerpo, a sus ojos y a su cerebro.” y esto es lo que el Curso llama oscuridad “En la oscuridad percibes un ser que no existe.” ese ser que no existe es nuestro ego, encarnado en un cuerpo e identificado con ese cuerpo. Esta creencia es la que el Curso busca cambiar, y nos plantea una visión  diferente “La luz de la fortaleza no es la luz que tú ves.” esa luz no se puede ver con los ojos del cuerpo y su naturaleza es absolutamente distinta “No cambia, ni titila hasta finalmente extinguirse.  No cambia cuando la noche se convierte en día, ni se convierte en oscuridad hasta que se hace de día otra vez.” es una luz que no cambia, que es inmutable, tiene las mismas características del Amor, es eterna y se extiende a sí misma de manera infinita, de ahí su generosidad ilimitada “La luz de la fortaleza es constante, tan segura como el amor y eternamente feliz de darse a sí misma, ya que no puede sino darse a lo que es ella misma.” y esta definición de la luz y la fortaleza se contrasta con la debilidad y la oscuridad del ego “La debilidad, que mira desde la oscuridad, no puede ver propósito alguno en el perdón o en el amor”……… “La debilidad se teme, se ataca y se odia a sí misma, y la oscuridad cubre todo lo que ve, dejándole sus sueños que son tan temibles como ella misma. Ahí no encontrarás milagros sino odio.” y diferencia entre la tendencia unificadora del Amor y la separación del ego “La debilidad se separa de lo que ve, mientras que la luz y la fortaleza se perciben a sí mismas cual una sola.” este contraste entre la oscuridad y la luz la podemos concluir con este hermoso párrafo sobre las cualidades de la luz y la fortaleza: “Nadie que pida compartir su visión lo hace en vano, y nadie que entre en su morada puede partir sin un milagro ante sus ojos y sin que la fortaleza y la luz moren en su corazón.”

PRÁCTICA:

Dos sesiones largas de práctica de 20 minutos cada una. La primera en la mañana y la segunda en la noche. Puedes notar  que el tiempo de práctica se ha incrementado a 20 minutos por sesión, esto requiere que planees muy bien tu día, se requiere mayor compromiso y disciplina.

PROPOSITO:

“Deja atrás hoy la oscuridad por un rato, y practica ver en la luz, cerrando los ojos del cuerpo”

Comienza a repetir la idea del día con los ojos cerrados, mientras te aquietas durante la meditación, y  “Déjate conducir ante tu Ser.” pues  “Su fortaleza será la luz en la que se te concederá el don de la visión.”

Así que tanto en la mañana como en la noche nos aquietamos durante 20 minutos, repetimos lentamente la idea de hoy:

“Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.”

y luego nos adentramos en nuestro mundo interior “pidiéndole a la verdad que te muestre cómo hallar el lugar de encuentro entre el ser y el Ser, en el que la luz y la fortaleza son una.”

PRÁCTICA  FRECUENTE:

“Repitamos la idea de hoy tan a menudo como sea posible, y reconozcamos que es un preludio a la visión y que se nos está llevando de las tinieblas a la luz donde únicamente pueden percibirse milagros.”

Los milagros son el mecanismo que Dios dispuso para que despertáramos de  este sueño de separación, corrigiendo los errores de percepción de nuestra mente, el perdón es su principal instrumento; la luz y la visión interior su resultado. La fortaleza es el apoyo que recibimos de Dios y el Espíritu Santo cuando decidimos sanarnos,  cuando elegimos el amor y el perdón.

Así que si quieres conocer quién eres, debes cuestionar la  realidad del cuerpo y sus órganos, y adentrarte en tu universo interior para encontrar la luz y la fortaleza que moran en ti, cuando elijas dar ese paso, contaras con la amorosa guía del Espíritu Santo
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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