LECCIÓN 75

LECCIÓN 75

“La luz ha llegado.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Esta es una lección muy hermosa y particular, no solo por el tema que plantea, sino por el momento en que la plantea, no se ha concluido la primera cuarta parte del libro de ejercicios y nos ofrece una lección que bien podría estar en las últimas lecciones.
Cuando uno lee la lección de hoy, siente como si estas leyendo un ejercicio que culmina todo tu entrenamiento. Como si la tarea ya se hubiese completado. Pero resulta que nos falta 3 cuartas partes del libro de ejercicios. Vamos en la lección 75 de 365. Entonces nos asalta la pregunta, porque Jesús nos ofrece esta bella lección de manera  tan temprana, como si ya hubiéramos terminado nuestra tarea? Creo que Jesús nos quiere mostrar una visión de “futuro” en nuestro presente, al fin y al cabo el tiempo es tan ilusorio como este mundo.

EL MUNDO REAL

El Curso crea un nuevo concepto  que no hace parte del lenguaje del cristianismo tradicional, y le da el nombre de mundo real.
Esta categoría es lo opuesto al mundo ilusorio, al mundo conflictivo gobernada por las culpas y miedos del ego. Cuando deshacemos el mundo ilusorio a través del perdón, comenzamos a experimentar un estado de paz y felicidad, y una nueva manera de ver las cosas, de verlas con aprecio y con amor, que el Curso denomina la visión de Cristo. Este nuevo estado al que accedemos después de haber perdonado el mundo ilusorio, lo que nos permite llegar a ver el mundo perdonado. El mundo real es el resultado de haber reemplazado el actual mundo conflictivo, lleno de culpas y miedos, de ataques y enfermedades, por un mundo  nuevo, el mundo real donde reina la paz, el amor y la felicidad. En el mundo real ya no vemos con los ojos del cuerpo, con los ojos del juicio y la condena, sino que contemplamos todo con la visión espiritual, la visión de Cristo. De esa manera nos anuncia la buena nueva: “Hoy celebramos el feliz desenlace de tu largo sueño de desastres.  Ya no habrá más sueños tenebrosos.  La luz ha llegado. Hoy comienza la era de la luz para ti y para todos los demás. Es una nueva era, de la que ha nacido un mundo nuevo. Y cuando el viejo pasó de largo, no dejó rastro alguno sobre el nuevo. Hoy vemos un mundo diferente porque la luz ha llegado.”

Y obviamente si el viejo mundo ha desaparecido e iniciamos “una nueva era” y eso tiene consecuencias para nosotros, consecuencias positivas: “La luz ha llegado. Te has curado y puedes curar. La luz ha llegado. Te has salvado y puedes salvar. Estás en paz y llevas la paz contigo dondequiera que vas. Las tinieblas, el conflicto y la muerte han desaparecido.  La luz ha llegado.”
Ahora nos podemos preguntar cómo llegamos al mundo real? La respuesta es clara: a través del perdón:     “Date cuenta de que tu perdón te hace acreedor a la visión.”
“Entiende que el Espíritu Santo jamás deja de darles el don de la visión a los que perdonan.”
“Confía en que Él no dejará de dártelo a ti ahora. Has perdonado al mundo.”
Y nos pide aceptar este feliz acontecimiento:  “Ya no quedan sombras del pasado que puedan nublar nuestra vista y ocultar el mundo que el perdón nos ofrece. Hoy aceptaremos el nuevo mundo como lo que deseamos ver. Lo que anhelamos se nos concederá. Nuestra voluntad es ver la luz; la luz ha llegado.” Cuando perdonamos el pasado colapsamos el tiempo, nos situamos en el presente, y el futuro lo ponemos en manos de Dios.

Recordemos lecciones anteriores en las que afirmábamos que por encima de todo quiero ver, quiero ver de otra manera, soy la luz del mundo, etc. pues bien, esta lección es la gozosa respuesta o resultado a nuestro anhelo, la luz ha llegado y, “Eso, y sólo eso, es lo que queremos ver. Nuestro único propósito hace que la consecución de nuestro objetivo sea inevitable.”

La lección de hoy nos quiere llevar a una práctica de meditación en la que podamos vislumbrar como la promesa que Jesús nos ha hecho, se ha cumplido, ese es el propósito de hoy: “De ahora en adelante verás de otra manera. La luz ha llegado hoy. Y verás el mundo que se te ha prometido desde los orígenes del tiempo, en el cual el fin del tiempo está garantizado.” es la promesa ancestral que abarca todo el tiempo, en el mismo momento que nos inventamos el tiempo, la respuesta de Dios contempló su fin, la creencia en la  separación fue un instante dentro de la eternidad, aunque desde nuestra percepción  el tiempo nos parezca una eternidad.

De ahí que el propósito de las sesiones prácticas más largas sean las de “ver el mundo que el perdón nos muestra.”

PRÁCTICA  LARGA:

Recuerda aquietarte unos 10 o 15 minutos, tanto en la mañana como en la noche. Comienza la práctica diciéndote la feliz noticia de tu liberación:

“La luz ha llegado. He perdonado al mundo.”

Luego debemos procurar situarnos en el presente, en el ahora y  “No te entretengas hoy en el pasado.” si te mantienes en el pasado, no podrás ver el presente, no podrás ver el mundo real que está lección nos ofrece. “Mantén tu mente completamente receptiva, libre de todas las ideas del pasado y de todo concepto que hayas inventado.” Si has perdonado al mundo, has sanado tu pasado, los conflictos y miedos han quedado atrás, lo que veremos ahora será completamente distinto:  “Hoy has perdonado al mundo. Puedes contemplarlo ahora como si nunca antes lo hubieses visto. Todavía no sabes qué aspecto tiene. Simplemente estás esperando a que se te muestre.” Se trata de aquietarnos esperando a que se nos enseñe el mundo real, mientras repetimos lentamente y con mucha paciencia:

“La luz ha llegado. He perdonado al mundo.”

Se nos pide  que tengamos confianza en que podremos ver, pues el Espíritu Santo estará a nuestro lado ayudándonos a ver: “El Espíritu Santo estará contigo mientras observas y esperas. Él te mostrará lo que la verdadera visión ve.” Es la Voluntad de Dios, es la Voluntad del Espíritu Santo que podamos ver la luz de la Verdad. “Ésa es Su Voluntad y tú te has unido a Él. Espéralo pacientemente. Él estará allí. La luz ha llegado.  Has perdonado al mundo.”
” Dile que sabes que no puedes fracasar en tu empeño porque confías en Él.”
“Y dite a ti mismo que esperas lleno de certeza poder contemplar el mundo que Él te ha prometido.”

PRÁCTICAS  CORTAS:

La idea es hacerlas cada 15 minutos, pues es un día de celebración especial.

“Las sesiones de práctica más cortas serán asimismo jubilosos recordatorios de tu emancipación.”
“Da gracias por la misericordia y el Amor de Dios. Regocíjate de que el perdón tenga el poder de sanar completamente tu vista.”
“Confía en que este día será un nuevo comienzo. Sin las tinieblas del pasado sobre tus ojos, hoy no podrás sino ver.”
La idea de la lección es que si logras tener éxito de visualizar un mundo perdonado y en paz, “lo que veas será tal que felizmente extenderás el día de hoy para siempre.” Entonces te dices con la mayor frecuencia posible:

“La luz ha llegado. He perdonado al mundo.”

RESPUESTA A LA TENTACION:

Si a lo largo del día se te presenta un conflicto con alguien dile mentalmente:

“La luz ha llegado. Te he perdonado.”

Vive este día como un día feliz y gozoso, como si estuvieses en la presencia de la luz del amor y la verdad. Contempla todo lo que ves con amor y perdón, excluye todo juicio y condena, procura ver solo amor y nada más que amor en cada hecho y circunstancia, mientras te repites a ti mismo “La luz ha llegado”

Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

Una respuesta a “LECCIÓN 75

  1. Recordemos lecciones anteriores en las que afirmábamos que por encima de todo quiero ver, quiero ver de otra manera, soy la luz del mundo, etc. pues bien, esta lección es la gozosa respuesta o resultado a nuestro anhelo, la luz ha llegado y, “Eso, y sólo eso, es lo que queremos ver. Nuestro único propósito hace que la consecución de nuestro objetivo sea inevitable.”

    La lección de hoy nos quiere llevar a una práctica de meditación en la que podamos vislumbrar como la promesa que Jesús nos ha hecho, se ha cumplido, ese es el propósito de hoy: “De ahora en adelante verás de otra manera. La luz ha llegado hoy. Y verás el mundo que se te ha prometido desde los orígenes del tiempo, en el cual el fin del tiempo está garantizado.” es la promesa ancestral que abarca todo el tiempo, en el mismo momento que nos inventamos el tiempo, la respuesta de Dios contempló su fin, la creencia en la separación fue un instante dentro de la eternidad, aunque desde nuestra percepción el tiempo nos parezca una eternidad.

    De ahí que el propósito de las sesiones prácticas más largas sean las de “ver el mundo que el perdón nos muestra.”….#2 Por Oscar Gómez Díez dÍEZ

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