LECCIÓN 68

LECCIÓN 68

“El amor no abriga resentimientos.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Si en la lección anterior nos decían que somos solo amor, en esta nos están diciendo que abrigar resentimientos es lo contrario al amor.
El diccionario nos define el resentimiento como: “Sentimiento persistente de disgusto o enfado hacia alguien por considerarlo causante de cierta ofensa o daño sufridos y que se manifiesta en palabras o actos hostiles”
El Curso nos plantea la incompatibilidad de los resentimientos con el amor:  “Tú, que fuiste creado por el Amor a semejanza de Sí Mismo, no puedes abrigar resentimientos y conocer tu Ser.”  Si abrigo resentimientos, estoy negando quien soy realmente, y estoy impidiendo que pueda reconocer quien soy. “Abrigar resentimientos es olvidarte de quien eres.” Y nos dice algunas de las consecuencias de abrigar resentimientos  “es verte a ti mismo como un cuerpo. Abrigar resentimientos es permitir que el ego gobierne tu mente y condenar el cuerpo a morir.” abrigar resentimientos es identificarte con el cuerpo y con el ego, pues son los únicos que creen que los puedan ofender, hacer daño o destruir. Contrariamente, nuestro Ser es inmortal, y por lo tanto, invulnerable
“Quizá aún no hayas comprendido del todo lo que abrigar resentimientos le ocasiona a tu mente.” como vivimos nuestra cotidianidad gobernados por nuestro ego, no somos conscientes del impacto que tienen los resentimientos en nuestra vida, esta lección señala tres consecuencias:
1. “Te hace sentir como si estuvieses enajenado de tu Fuente y fueses diferente de Él.” Los resentimientos te alejan del amor, afirman la separación de tu Fuente.
2. “Te hace creer que Él es como aquello en lo que tú piensas que te has convertido, pues nadie puede concebir que su Creador sea diferente de sí mismo.” El ego fabrica a imagen de si mismo. Si estoy lleno de odio, rabia, resentimientos, y por lo tanto, de pensamientos de ataque, pensaré que Dios es lo mismo que mi ego. No podemos concebir algo diferente a lo que pensamos, por ello, le tememos a Dios en vez de amarlo.
3.. “Escindido de tu Ser, el Cual sigue consciente de Su semejanza con Su Creador, tu Ser parece dormir, mientras que la parte de tu mente que teje ilusiones mientras duerme, parece estar despierta.” al experimentarnos como una mente dividida, pareciera que nuestro Ser, que es consciente de su semejanza con Dios, estuviese dormido, y lo que experimentamos como despierto es a nuestro ego. Hemos invertido la realidad. El miedo parece predominar sobre el amor y el conflicto sobre la paz.

Después de exponernos las  consecuencias de abrigar resentimientos, nos pregunta:  “¿Podría ser todo esto el resultado de abrigar resentimientos?” y nos responde de forma categórica: “¡Desde luego que sí!” y nos explica porque:  “Pues aquel que abriga resentimientos niega haber sido creado por el Amor, y en su sueño de odio, su Creador se ha vuelto algo temible. ¿Quién podría tener sueños de odio y no temer a Dios?” abrigar resentimientos es una forma de negar a Dios, pues se proyecta sobre Él la causa de nuestros conflictos y sufrimientos. Y lo argumenta con tres postulados para demostrarnos que eso es verdad:

1. “Es tan cierto que aquellos que abrigan resentimientos forjarán una nueva definición de Dios de acuerdo con su propia imagen, como que Dios los creó a Semejanza de Sí Mismo y los definió como parte de Él.” Desde nuestros resentimientos redefinimos nuestro concepto de Dios. Creemos que es un Dios colérico, vengativo y resentido, por tal razón, le tenemos miedo a Dios. Hemos fabricado un mundo en el que creemos que somos la cara anversa de Dios, el opuesto de las monedas. Hemos invertido la realidad.
2. “Es tan cierto que aquellos que abrigan resentimientos sentirán culpabilidad, como que los que perdonan hallarán la paz.” Aquí sería importante preguntarnos como los resentimientos se originan en la culpabilidad. El arquetipo de la culpabilidad original, es la creencia en “el pecado original.” cómo no sabemos gestionar nuestra culpa, la proyectamos fuera de nosotros, la proyectamos sobre nuestros hermanos o sobre Dios, ellos serán ahora los culpables de lo que nos sucede. Surge el conflicto y el temor al ataque. Hemos perdido la paz. Solo el  perdón deshace la culpa y nos permite recuperar la paz.
3. “Y es igualmente cierto que aquellos que abrigan resentimientos se olvidarán de quienes son, como que los que perdonan lo recordarán.”  al abrigar resentimientos, renunciamos al amor, nos alejamos cada vez más del amor, nos olvidamos que somos amor. Cuando perdónanos nos liberamos de la culpa, del miedo, de los ataques, de los resentimientos, y recordaremos lo que realmente somos: solo Amor.
Después de exponernos estas tres verdades, nos pregunta: “¿No estarías dispuesto a abandonar tus resentimientos si creyeras que todo esto es cierto?” El Curso siempre acude a la lógica y la razón para enseñarnos la verdad de lo que somos.

CUESTIÓN DE MOTIVACIÓN:

“Tal vez crees que no puedes desprenderte de tus resentimientos.” muchas veces cuando  presenciamos a alguien, vociferar sus rabias y resentimientos, luego se justifica diciendo que “yo soy así” o “siempre he sido así” como si nunca pudiesen cambiar, condenándose a una eternidad de conflictos y sufrimientos. Como si abrigar resentimientos fuese su propia eternidad. Pero nos dice que eso no es cierto.  “Esto, sin embargo, no es sino una cuestión de motivación.” es preguntarnos ¿si abrigar resentimientos me hace o no feliz,? y a partir de allí, tomar una decisión. Para ello nos propone decidirnos experimentar aún qué sea brevemente no abrigar resentimientos:      “Hoy trataremos de ver cómo te sentirías sin ellos. Si lo logras, aunque sea brevemente, jamás volverás a tener problemas de motivación.”  Hoy trataras de sentir, de experimentar no tener resentimientos, aunque sea brevemente. Después de experimentar brevemente la paz no vas a querer más abrigar resentimientos.
La metodología del Curso busca primero nuestra comprensión, a través de la lógica y la argumentación (libro del Texto) y luego nos invita a la experiencia (libro de ejercicios), sólo con la práctica comprobamos la verdad en nosotros.

PRÁCTICA:

“Comienza la sesión de práctica más larga de hoy escudriñando tu mente en busca de aquellas personas que son objeto de lo que según tú son tus mayores resentimientos.”
“Algunas de ellas serán muy fáciles de identificar.”
Pero nos pide no excluir ningún resentimiento: “Piensa luego en los resentimientos aparentemente insignificantes que abrigas en contra de aquellas personas a quienes aprecias e incluso crees amar. Muy pronto te darás cuenta de que no hay nadie contra quien no abrigues alguna clase de resentimiento.” mientras creamos vivir en este mundo es muy difícil no experimentar algún tipo de resentimiento, incluso si ya hemos empezado a perdonar, mientras nos quede algo de culpa Inconsciente, nos quedará algo de resentimiento. El perdón nos liberara de ambos.
Los resentimientos afirman la separación, nos distancian de nuestros hermanos y nos hace sentir solos luchando contra el mundo.  “Resuélvete ahora a ver a todas esas personas como amigos. Diles a todas ellas, pensando en cada una por separado:”

“Te consideraré mi amigo, para poder recordar que eres parte de mí y así poder llegar a conocerme a mí mismo.”

Durante 10 o 15 minutos, aquieta tu mente, y trae el recuerdo de tu resentimientos  específicos, y perdónalas diciéndoles:

“Te consideraré mi amigo, para poder recordar que eres parte de mí y así poder llegar a conocerme a mí mismo.”

Y continúa así con tu lista de resentimientos que vayan apareciendo en tu mente hasta llegar a los 15 minutos o más, o hasta creer que has agotado tu lista de resentimientos. En este caso recuerda que no hay resentimientos pequeños, todos afectan tu paz.

“Pasa el resto de la sesión tratando de imaginarte a ti mismo completamente en paz con todo el mundo y con todo, a salvo en un mundo que te protege y te ama, y al que tú, a tu vez, amas. Siente como la seguridad te rodea, te envuelve y te sustenta. Trata de creer, por muy brevemente que sea, que no hay nada que te pueda causar daño alguno.” disfruta los momentos de paz que te ofrece el perdón de tus resentimientos. Al finalizar la práctica, te repites a ti mismo:

” El amor no abriga resentimientos.”

” Cuando me desprenda de mis resentimientos sabré que estoy perfectamente a salvo.”

REPETICIONES  FRECUENTES:

“Las sesiones de práctica cortas deben incluir una rápida aplicación de la idea de hoy tal como se indica a continuación, la cual deberá hacerse siempre que surja un pensamiento de resentimiento contra alguien, tanto si esa persona está físicamente presente como si no:”

” El amor no abriga resentimientos. No traicionaré a mi propio Ser.”

Al abrigar resentimientos, negamos al Amor, por lo que estoy traicionando mi propio Ser, mi condición de perfecto Hijo de Dios. “Además de eso, repite la idea varias veces por hora de la siguiente manera:”

“El amor no abriga resentimientos. Quiero despertar a la verdad de mi Ser dejando a un lado todos mis resentimientos y despertando en Él.”

Nos pide repetir varias veces por hora, no nos indica cuantas, pero se entiende que si  las repetimos lo más que podamos, podremos avanzar en  invertir nuestro actual sistema de pensamiento del ego, por el sistema de pensamiento del Espíritu Santo, y pasar de los resentimientos al amor, del conflicto a la paz, y del sufrimiento a la felicidad.

Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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