LECCIÓN 67

LECCIÓN 67

«El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.»

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Cuando leemos por primera vez, la idea de esta lección, necesariamente nos preguntamos si es cierta, y si de verdad nos la creemos.? Decir que «El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.» equivale a decir, que soy Hijo del Amor, entonces mi naturaleza es Amor y solo Amor.

Llevamos miles de años repitiendo lo contrario, que somos pecadores, impuros, culpables, condenados desde los orígenes del tiempo a la mortalidad, la enfermedad y la muerte. Trato de imaginarme a Jesús hace 2 mil años atrás, hablándonos de amor, paz y perdón en la antigua Palestina. Una sociedad muy fanatizada con las creencias de la religión judía de la época, que creían firmemente que todo lo que les acontecía era «un castigo de Dios», ya sea, una enfermedad, perdida de cosechas o de animales, conflictos o desastres naturales. Y la única manera de superar ese «castigo de Dios» era ir donde el sacerdote judío, llevándole un animal, preferiblemente un cordero, que el sacerdote degollaba en el altar, y rociaba la sangre sobre el penitente. Era la creencia de que un inocente tenía que pagar por nuestros pecados. Así expiaban los pecados en los antiguos templos judíos, que eran una combinación de plaza de mercado y matadero. Se ofrendaban sacrificios para calmar la ira de un dios colérico. Dios no era la representación del amor sino del miedo. Ese arquetipo sigue profundamente arraigado en nuestras consciencias. El verdadero milagro fue que Jesús fue capaz de sembrar la semilla del amor, la paz y el perdón en aquella sociedad, así lo hayan crucificado por dañarle el negocio de los sacrificios y los diezmos a los sacerdotes judíos de la época, pues Jesús no exigía sacrificios por sanar los enfermos, ni exigía diezmos de ninguna clase, no era un recaudador de tributos, sino mas bien, era un proveedor, como lo recuerda el pasaje de la multiplicación de panes y peces. Dos mil años después el mensaje de Jesús sigue vigente, pese a distorsiones y manipulaciones a lo largo del tiempo, ese sí que es un verdadero milagro.

Así que no es fácil creernos que «El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.» pero este es el mensaje que nos vuelve a traer Jesús, a recordarnos quienes somos realmente: «La idea de hoy es una afirmación exacta y cabal de lo qué eres. Por eso es por lo que eres la luz del mundo.» Jesús sabe que no nos lo vamos a creer en un principio, que nuestra consciencia está muy permeada por el ego, de ahí que nos diga: «Hoy haremos todo lo posible por llegar a esta verdad acerca de ti y por darnos cuenta plenamente, aunque sólo sea por un momento, de que es verdad.» aunque sólo sea por un momento, buscaremos que sea verdad, que aceptemos aunque sea por un instante, que somos amor y nada mas que amor.

PRÁCTICA LARGA:

Dos sesiones largas de 10 a 15 minutos, una por la mañana y otra por la noche.
Iniciamos repitiendo la idea del día:

«El Amor me creó a semejanza de Sí Mismo.»

Después comenzamos a buscar pensamientos afines o relacionados, y nos sugiere algunas como referencia:

«La Santidad me creó santo.»

«La Bondad me creó bondadoso.»

«La Asistencia me creó servicial.»

«La Perfección me creó perfecto.»

Repetiremos la idea central mientras nos aquietamos y luego vamos interiorizando ideas afines al Amor que nos creó, para ir remplazando el falso concepto que el ego ha forjado de nosotros.
«Durante la sesión de práctica más larga pensaremos en tu realidad y en su naturaleza completamente inalterada e inalterable.»

Lo ideal es hacer esta meditación durante 10 o 15 minutos. «Hoy estamos tratando de enmendar tu definición de Dios y de reemplazarla por la Suya. Y también estamos tratando de recalcar el hecho de que tú formas parte de Su definición de Sí Mismo.»

DESCUBRIR TU PROPIA LUZ:

El ejercicio nos plantea un reto mucho más ambicioso: «Una vez que hayas reflexionado sobre varios de estos pensamientos afines a la idea de hoy, trata, durante un breve intervalo preparatorio, de vaciar tu mente de todo pensamiento y de ir más allá de todas las imágenes y conceptos que tienes de ti mismo hasta llegar a la verdad en ti. Si el Amor te creó a semejanza de Su Propio Ser, ese Ser tiene que estar en ti. Y tiene que estar en alguna parte de tu mente donde tú lo puedas encontrar.» debes proponerte buscar el Amor dentro de ti, «Y tiene que estar en alguna parte de tu mente donde tú lo puedas encontrar.» Y si sigues buscando en tu silencio interior al Ser que eres, así sea por un momento, mediante una meditación más profunda, posiblemente en un «intervalo en el que tu mente está libre de pensamientos, quizá puedas llegar a la conciencia de una luz resplandeciente en la cual te reconoces a ti mismo tal como el Amor te creó.» si logras alcanzar esa ”luz resplandeciente” magnífico por ti, has hecho un gran logro, has podido experimentar el verdadero Ser que eres!.

Si no lo logras, no te preocupes, el Curso sabe que todavía no tenemos un entrenamiento suficiente, por ello nos dice que «Tal vez te resulte necesario repetir la idea de hoy de vez en cuando a fin de reemplazar aquellos pensamientos que te distraigan. Puede que también descubras que aun esto no es suficiente y que necesitas seguir añadiendo otros pensamientos relacionados con la verdad acerca de ti.» debemos practicar con persistencia, y probarnos hasta donde podemos llegar: «Confía en que hoy harás mucho por acercarte a esa conciencia, tanto si sientes que has tenido éxito como si no.» cualquier esfuerzo que hagas no se perderá, quedará anclado en tu consciencia.

PRÁCTICA FRECUENTE:

«Sería sumamente beneficioso que te recordaras, cuatro o cinco veces por hora, o incluso más si fuese posible, que el Amor te creó a semejanza de Si Mismo. Oye en esto la verdad acerca de ti.» hoy nos propone subir el listón de la práctica diaria, «cuatro o cinco veces por hora, o incluso más si fuese posible,» lo que es un indicativo de la gran importancia que se le da a esta lección. Y nos explica porqué: «Necesitas oír la verdad acerca de ti tan a menudo como sea posible, debido a que tu mente está tan ocupada con falsas imágenes de sí misma.» se trata de sustituir lo que el ego nos había puesto a creer que éramos, por lo que verdaderamente somos. «Trata de darte cuenta, durante las sesiones de práctica más cortas, de que no es tu diminuta y solitaria voz la que te dice esto. Se trata de la Voz de Dios, recordándote al Padre y a tu Ser. Se trata de la Voz de la verdad, sustituyendo todo lo que el ego te dice acerca de ti mismo con la simple verdad acerca del Hijo de Dios. El Amor te creó a semejanza de Sí Mismo.» Después de esta explicación, no nos puede quedar duda que si queremos demostrarnos que somos Hijos del Amor, debemos practicar la lección, y lo podremos comprobar, si cesamos todo pensamiento de miedo y culpa, aunque sea por un momento, para que la luz de la Fuente de nuestro Amor brille en nuestra consciencia. Hoy podemos correr los velos que nos impedían brillar con la luz del amor. Practiquemos con entusiasmo y mucho amor.
Bendiciones
💝🙏💝
Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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