LECCIÓN 18

LECCIÓN 18

“No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Lo que veo es el resultado de mis pensamientos. Veo lo que deseo ver. Mis pensamientos tienen efecto sobre mi y sobre mis hermanos. Hasta hoy las lecciones estaban centradas en los efectos que mis pensamientos tenían sobre mi mente. En esta nos enseñan que  afectan a todas las mentes. “La idea de hoy es un paso más en el proceso de aprender que los pensamientos que dan lugar a lo que ves nunca son neutros o irrelevantes.”  En este mundo cada pensamiento que proyectamos es un juicio, una condena o un ataque sobre el mundo, y luego lo percibimos como si fuera contra nosotros mismos. Todo pensamiento tiene una consecuencia, tiene un efecto sobre mí o sobre los demás. No hay un solo pensamiento neutro o irrelevante pues son el resultado de nuestros juicios e interpretaciones, y por lo tanto, afectará a lo que miremos, que es lo mismo que decir, que afectará a lo que pensemos. Son nuestros pensamientos los que le dan la forma al mundo que vemos.

“También hace hincapié en la idea, a la que posteriormente se le dará cada vez mayor importancia, de que las mentes están unidas.” La afirmación de que todas las mentes están unidas nos puede parecer hermosa desde la perspectiva del amor que reconoce la unidad de toda la Creación, pero horrorosa desde la perspectiva del ego, al concluir que no hay pensamientos privados, pues el ego cree que los pensamientos que oculta son una ventaja o una defensa para sí.

Si todas las mentes están unidas, es porque en realidad somos una sola Mente. Por lo que no tenemos pensamientos privados. Solo cuando nos identificamos con nuestros cuerpos y nos sentimos aprisionados por el cuerpo, pensamos que tenemos pensamientos privados. Pero no es más que una manifestación de nuestro ego para afirmar la separación.

“La idea de hoy no se refiere tanto a lo que ves como a la manera en que lo ves.” Todos hemos sentido de alguna manera cuando la mirada de alguien se fija en nosotros, y también manifestamos molestia o agrado por el tipo de mirada percibida. Detrás de cada mirada hay un juicio, una interpretación. Esto es solo un ejemplo, del efecto de nuestra manera de mirar o de pensar sobre los demás. “Por lo tanto, los ejercicios de hoy hacen hincapié en ese aspecto de tu percepción.” De ahora en adelante, cuando miremos algo o a alguien hagamos consciencia del tipo de pensamiento que subyace tras nuestra mirada, si no es un pensamiento amoroso, perdonémoslo, sustituyéndolo por pensamientos amables y amorosos. 

PRACTICA:

Tres o cuatro sesiones de práctica de 1 minuto cada una.

“Mira a tu alrededor, y a medida que selecciones los objetos para la aplicación de la idea de hoy tan al azar como sea posible, descansa tu mirada en cada uno de ellos el tiempo suficiente para poder decir:”

No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver _____.”

“Concluye cada sesión de práctica repitiendo esta afirmación más general:”

“No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.”

Si mis pensamientos tienen poder, si mi manera de ver tiene efecto, entonces debo volverme responsable de mis pensamientos. Elijo pensamientos de amor en lugar de pensamientos de miedo. Elijo perdonar mis creencias de culpa, para no verme víctima de nada o de nadie. Elijo ver  paz en lugar de pensamientos de conflicto. Elijo ver luz en lugar de obscuridad. Elijo ver la inocencia de mis hermanos en lugar de condenarlos. Cuando elegimos ver amor veremos amor y en ese momento recordaremos quienes somos

Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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