LECCIÓN 352

LECCIÓN 352

«Los juicios son lo opuesto al amor. De los juicios procede todo el dolor del mundo, y del amor, la paz de Dios.»

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

El amor no juzga ni condena. Cuando  juzgamos nos alejamos del amor, y entramos en el terreno del ego, del ataque, de la separación y el conflicto. Las consecuencias son sufrimientos. Solo el Amor restablece nuestra paz y nuestra alegría, solo el amor nos conduce la paz de Dios.

ORACIÓN DEL DIA:

«El perdón ve sólo impecabilidad, y no juzga. Ésta es la manera de llegar á Ti. Los juicios me vendan los ojos y me ciegan. El amor, que aquí se refleja en forma de perdón, me recuerda, por otra parte, que Tú me has proporcionado un camino para volver a encontrar Tu paz. Soy redimido cuando elijo seguir ese camino. Tú no me has dejado desamparado. Dentro de mí yace Tu recuerdo, así como Uno que me conduce hasta él. Padre, hoy quiero oír Tu Voz y encontrar Tu paz. Pues quiero amar mi propia Identidad y encontrar en Ella el recuerdo de Ti.»

Todo juicio es una distorsión de la realidad, que luego lo interpretamos como miedo o ataque, de ahí que los juicios nos impida ver quienes somos realmente y quienes son nuestros hermanos, en vez de ello, veremos carencias, conflictos y enemigos. El amor y la paz han sido sustituidos por el juicio, la condena y el miedo. Solo el  perdón restablece nuestra realidad inmortal en nuestras consciencias y nos devuelve la paz.
El Texto nos dice que lo que se nos presenta como opuesto al amor es el miedo. En esta lección nos dice que «Los juicios son lo opuesto al amor.» de tal manera que juicios y el miedo son equiparables. Solo podemos tener miedo de todo aquello que juzgamos. Si no hay juicio no hay miedo, y si hay amor perfecto no hay ni juicios ni miedo, y si creemos que tenemos miedo, es porque previamente hemos juzgado y debemos perdonar, para volver a la paz de Dios.

Lo opuesto a los juicios es el perdón. El perdón trae a nuestra mente, los juicios que habíamos emitido, y los deshace. Perdonar tal como nos lo enseña Jesús en Un Curso de Milagros es no juzgar a nada ni a nadie, sólo contemplamos con amor toda situación y circunstancia, y lo que no sea amoroso se desvanecerá ante la presencia de la luz del amor. Si creemos tener dificultad con algún miedo o conflicto, le pedimos ayuda al Espíritu Santo para ver con amor cualquier situación que estemos experimentando.

«quiero amar mi propia Identidad y encontrar en Ella el recuerdo de Ti.» recordemos que durante estas 10 lecciones (351-360) estamos repasando el tema especial No 14, ¿Qué soy? que nos recuerda nuestra verdadera identidad como el perfecto Hijo de Dios, pleno, íntegro, santo e invulnerable. Si amo mi verdadera identidad me olvido las falsas identidades que me he inventado en este mundo, y el recuerdo de Dios en mi se hace presente en todo momento y lugar.

PRACTICA:

Repasa el tema especial de esta sección, titulado «14. ¿Qué soy?» Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la idea  y la oración del día, y si logras   memorizarlas mucho mejor, hazla tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación:

«Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo.» (L- 221.2:1-6)

No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más seria excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, y de responder a toda tentación con la idea del día, pero sobretodo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad. Los momentos que le dedicamos a Dios son instantes santos que nos dedicamos a nosotros mismos, a nuestro amor, nuestra paz y nuestra felicidad.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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