LECCIÓN 308

LECCIÓN 308

“Este instante es el único tiempo que existe.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

El tiempo no existe, es una gran ilusión, lo único real es la eternidad. Desde la perspectiva de la eternidad el tiempo no es nada.

El tiempo es un mecanismo del ego para intentar separar la ley de causa y efecto, y darle una existencia ilusoria a efectos sin causa.
En este mundo percibimos el tiempo de manera lineal: pasado, presente y futuro. Esto le permite al ego superponerlo como pecado (pasado), culpa (presente), y miedo (futuro). Con lo que pretende darle realidad a este mundo, proyectando culpas, condenas y castigos. Todo lo que creemos percibir afuera pareciera que se originó de manera autónoma, cuando no es más que una proyección de nuestra mente. De ahí esa necesidad de sentirnos injustamente tratados, de ser víctimas de los otros o de Dios. El perdón trae de nuevo esos efectos a la causa, a nuestra mente y los deshace. Hacernos conscientes y responsables de nuestros pensamientos sana nuestro pasado, y nos sitúa en el presente. Para ello aquietamos nuestra mente, aquietando nuestro cuerpo, y en silencio entramos en comunión con nuestro Ser, soltamos todo lo que no sea verdad ni amoroso. Ese momento sin tiempo, el Curso lo denomina instante santo, el ahora sin tiempo, en ese instante sanamos nuestra mente, en ese momento conectamos con nuestro Ser, en ese momento nos comunicamos con el Espíritu Santo, con Jesús, con Dios, y somos uno con la totalidad. En ese instante no hay miedos, ni peligros, ni enemigos, sólo paz y amor.

De ahí la importancia de reconocer que “El concepto que he forjado del tiempo impide el logro de mi objetivo.” Si hago real al tiempo en mi mente, estaré sujeto a la percepción, al miedo y al ataque, y no podré ver el amor, pues estaré anclado en el pasado  o en las expectativas o miedos del futuro, y no lograré ubicarme en el presente, el único tiempo real.

“Si decido ir más allá del tiempo hasta la intemporalidad, tengo que cambiar mi percepción acerca del propósito del tiempo.” pasar del tiempo al no tiempo, a la intemporalidad, es una decisión a favor del amor y el perdón, y para ello debo cambiar mi percepción del tiempo de la mano del Espíritu Santo, asignándole una nueva función al tiempo:  la de ser un recurso para mi aprendizaje. En este caso, el propósito del tiempo tendría que cambiar. “Pues su propósito no puede ser que el pasado y el futuro sean uno.” Mientras crea vivir dentro del tiempo, el futuro no será más que una continuidad lineal del pasado, saltándome  el presente, pues lo que hacemos es traer el pasado al presente, todo lo que creemos ver ahora lo hacemos con los lentes de nuestros recuerdos y memorias del pasado: nuestros odios resentimientos, nuestros conflictos, preocupaciones o miedos, esto impide que podamos ver el presente. Por eso no basta mirar el reloj para decir que estoy en el presente, en el ahora, pues nuestra mente está atrapada en el pasado, y todo lo que vemos lo interpretamos desde nuestro pasado y lo proyectamos al futuro.

Para liberarme del tiempo solo es posible hacerlo en el no tiempo, en el ahora, en el instante santo, “El único intervalo en el que puedo librarme del tiempo es ahora mismo.” pero para liberarme ahora mismo debo hacer algo: perdonar. “Pues en este instante el perdón ha venido a liberarme.” Al perdonar sano el pasado, libero el futuro y permito que emerja el presente, el ahora, nuestra ventana hacia la eternidad. De esta manera la consciencia cristica renace en nuestra mente,  “Cristo nace en el ahora, sin pasado ni futuro.” El perdón colapsa el tiempo, el pasado y el futuro desaparecen y dan lugar al presente, a la resplandeciente luz del amor.

De esta manera el Cristo en mi “ha venido a dar la bendición del presente al mundo, restaurándolo a la intemporalidad y al amor.” Solo en el presente es posible experimentar el AmorY el amor está siempre presente, aquí y ahora.” el amor es nuestra verdad eterna, es inmutable y no está sujeto a cambios, y nunca lo experimentaremos en el tiempo.  Ese “amor” que cambia, y se transforma en odio o resentimientos, no es amor, es enamoramiento, emociones, deseos y apegos, de un mundo de opuestos, una interacción de dualidades que el tiempo parece degradar y perecer.

ORACIÓN DEL DÍA:

“Gracias por este instante, Padre. Es ahora cuando soy redimido. Este instante es el momento que señalaste para la liberación de Tu Hijo y para la salvación del mundo en él.”

Las practicas diarias de las lecciones con una meditación matutina y una nocturna, buscan entrenarnos en el instante santo, en experimentar el ahora, el momento presente. Lo mismo sucede con nuestras prácticas de cada hora. Son momentos de quietud y silencio, para sanar nuestra mente y comunicarnos con Dios.

PRACTICA:

Repasa el tema especial de esta sección, titulado “9. ¿Qué es el Segundo Advenimiento ?” Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la idea  y la oración del día, y si logras   memorizarlas mucho mejor, hazla tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación:

“Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo.” (L- 221.2:1-6)

No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más seria excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, y de responder a toda tentación con la idea del día, pero sobretodo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad. Los momentos que le dedicamos a Dios son instantes santos que nos dedicamos a nosotros mismos, a nuestro amor, nuestra paz y nuestra felicidad.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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