LECCIÓN 198

LECCIÓN 198

“Sólo mi propia condenación me hace daño.”

En esta lección vamos a conocer los efectos que tienen sobre nosotros la culpa, la condena y el ataque, así como el poder sanador del perdón. Igualmente aprenderemos la dimensión más metafísica del perdón. Intentare explicar ambas, más mi sugerencia, es poner más énfasis en la práctica que en la teoría, si comprendes en estos momentos la dimensión metafísica del perdón, está muy bien, si no logras comprenderla por ahora, no te preocupes, céntrate en la práctica, pues sólo experimentando es como la verdad se hace real en ti.

LA CULPA Y EL MUNDO ILUSORIO:

En las lecciones anteriores hemos visto que todo está contenido en mi mente, por lo que debo responsabilizarme de mis pensamientos. Trato de liberarme de la culpa inconsciente proyectándola sobre mis hermanos, y al condenarlos me condeno a mi mismo, pues todos somos una sola mente, la mente del Hijo de Dios que se cree separado de su Padre.
Cuando condeno a un hermano no me libero de la culpa, lo único que hago es afirmarla en mi y percibir enemigos y peligros tras mi ataque.

“Si puedes condenar, se te puede hacer daño.” Si condeno el ataque se hace real para mi, “Pues habrás creído que puedes hacer daño, y el derecho que te prescribes puede ahora usarse contra ti” todo ello sucede en mi mente, el mundo exterior no es más que la pantalla donde proyecto mi película mental. Solo cuando perdono, renuncio a los juicios y dejo de proyectar, mi mente se sana, recupero la paz y el amor florece en mi corazón. De ahí que este mundo sea una ilusión, un sueño de separación.

“Condena y te vuelves un prisionero. Perdona y te liberas. Ésta es la ley que rige a la percepción.” el perdón no existe en el Cielo, pues no hay nada que perdonar en un estado de total Amor y perfección. El conocimiento de la totalidad es la condición del Cielo, la percepción la condición del mundo. Las leyes de este mundo, las leyes de percepción no rigen en el Cielo, donde rige el conocimiento, la ley del Amor. En este mundo somos prisioneros de la culpa, el miedo y el ataque, en el estado del Cielo gozamos del conocimiento de la perfecta libertad.

En el estado del Cielo nunca ocurrió la separación pues las creaciones de Dios son inmutables, por lo tanto, nada ha cambiado, la “separación” tan sólo ha sido un sueño del Hijo de Dios, que se olvidó reírse de su sueño y creyó que era real, y forjó un mundo de ilusiones. Por eso “tenemos que lidiar con ellos por un tiempo como si en realidad hubiesen tenido lugar.”

DIMENSIÓN METAFÍSICA DEL PERDÓN:

La dinámica de este mundo es que las ilusiones forjan nuevas ilusiones, los ataques generan nuevos ataques, los conflictos generan nuevos conflictos, en una espiral que parecen no tener fin. Para ayudarnos a liberarnos de la esclavirud de las ilusiones, el Espíritu Santo introduce otra ilusión, con el fin de deshacer todas las otras ilusiones, esa ilusión es el perdón: “el perdón es la ilusión que constituye la respuesta a todas las demás ilusiones.”

“El perdón desvanece todos los demás sueños, y aunque en sí es un sueño, no da lugar a más sueños.”

“El perdón representa el fin de todos los sueños, ya que es el sueño del despertar.”

EL PERDÓN Y LA VERDAD:

El perdón “No es en sí la verdad. No obstante, apunta hacia donde ésta se encuentra, y provee dirección con la certeza de Dios Mismo.” Recordemos que Dios y lo que Dios crea es la verdad, pues goza de los mismos atributos de Dios, o sea, que sea eterno, inmutable, impecable, amoroso y por siempre dichoso, lo que no tenga los mismos atributos de Dios, no es verdad, es una ilusión que se desvanecerá en la misma ilusión del tiempo.

A través del perdón encontraremos la verdad, y esta la experimentaremos en “La quietud de tu Ser” pues “permanece impasible y no se ve afectada por semejantes pensamientos ni se percata de ninguna condenación que pudiera requerir perdón.” todos los sueños, de la clase que sean, son algo extraño y ajeno a la verdad.

PRÁCTICA LARGA:

“Nuestras prácticas de hoy consisten en dejar que la libertad venga a establecer su morada en ti.” nuestra práctica de hoy consiste en permitir que el Espíritu Santo more en nuestra mente, lo que presupone excluir al ego.

Aquiétate durante 5 minutos como mínimo, o hasta 15 o 30 minutos, de acuerdo a tu disposición, en dos ocasiones en el transcurso del día, preferiblemente una en la mañana y la otra en la noche. Respira lenta y profundamente y mientras te vas relajando con la respiración, ve introduciendo en tu consciencia la idea de hoy:

“Sólo mi propia condenación me hace daño. Sólo mi propio perdón me puede liberar.”

Y en la medida que vas profundizando en tu meditación, “No olvides hoy que toda forma de sufrimiento oculta algún pensamiento que niega el perdón. Y que el perdón puede sanar toda forma de dolor.” así que perdona cualquier pensamiento de sufrimiento que se presente en tu mente, pídele al Espíritu Santo su amorosa ayuda, Él siempre estará dispuesto para ti, solo basta que invoques Su presencia y Él estará allí para acompañarte en tu despertar.

“PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:

Recuerda sentarte y aquietarte durante 2 minutos cada hora, y recordar quien en verdad eres, diciéndote en silencio:

“Sólo mi propia condenación me hace daño. Sólo mi propio perdón me puede liberar.”

Cada hora es una oportunidad para perdonar lo que haya ocurrido en la hora previa, de tal manera que la siguiente hora, no arrastres conflictos ni sufrimientos, y lo que antes eran recuerdos de culpa y dolor ahora son sentimientos de paz y amor.

Por eso acepta el perdón como “la única ilusión que proclama que en el Hijo de Dios no hay condenación, y el Cielo será recordado instantáneamente, el mundo quedará olvidado y todas sus absurdas creencias quedarán olvidadas junto con él, conforme la faz de Cristo aparezca por fin sin velo alguno en este sueño de perdón.”

RESPUESTA A LA TENTACION:

Si a lo largo del día crees experimentar alguna situación conflictiva, en la que emitas juicios y condenas, acuérdate de responder inmediatamente con estas palabras:

“Sólo mi propia condenación me hace daño. Sólo mi propio perdón me puede liberar.”

El perdón “es el regalo que el Espíritu Santo te ofrece de parte de Dios tu Padre.”

“Es un sueño en el que el Hijo de Dios despierta a su Ser y a su Padre, sabiendo que Ambos son uno.”

“El perdón es el único camino que te conduce más allá del desastre, del sufrimiento y, finalmente, de la muerte.”

Perdona y pones fin a todo sufrimiento, perdona y te liberas, perdona y estarás aceptando el regalo que Dios nos dio a través del Espíritu Santo, perdona pues la hora de despertar a llegado, perdona y los ojos de los juicios serán reemplazados por la visión de Cristo, perdona y las ilusiones serán reemplazadas por la verdad, perdona y abandonas el infierno de tus ilusiones y gozarás de la paz y la felicidad que solo el Amor te puede brindar.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez
💝🙏💝

https://oscargomezdiez.com/

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