LECCIÓN 295

LECCIÓN 295

“El Espíritu Santo ve hoy a través de mí.”

Comentada por:
Oscar Gómez Díez

Ayer practicábamos que “Mi cuerpo es algo completamente neutro.” que es un vehículo, un instrumento de la mente. Lo que tenemos que decidir es a qué mente obedece, a la mente errada del ego, o a la mente correcta del Espíritu Santo.
Al haber elegido a favor del amor, puedo permitir que “El Espíritu Santo ve hoy a través de mí.” puedo permitir que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mi, puedo permitir que el amor vea a través de mi. Para que ello sea posible puedo hacer varias cosas a lo largo del día:
1. Evitar hacer juicios o condenas.
2. Hacer consciencia que Cristo está viendo a través de mi. Por lo que contemplo todo con amor, compasión, bondad, generosidad, paciencia, tolerancia, humildad, vocación de servicio y entrega.
3. Sonreír desde el corazón todo lo que contemple. Mientras sostenga esa sonrisa, será muy difícil emitir juicios y condenas. Por cuanto tiempo? Lo ideal es por todo el día. Cada cual puede auto evaluarse en ese propósito.
4. Si  identificas, que por algún momento, emites juicios o condenas, te detienes por un momento, y le sonríes a esos errores de percepción, te dices que no son tu verdad, y  te perdonas, se lo entregas al Espíritu Santo, y permites nuevamente que  el Espíritu Santo vea hoy a través de ti.

“Hoy Cristo pide valerse de mis ojos para así redimir al mundo.” El Cristo que pide valerse de mis ojos no es una entidad aparte de mi. Es esa parte amorosa de mi mente  superior o mente correcta, es el Cristo en mi, pues soy parte de la Mente de Cristo.

Si hoy elijo ver a través de la visión de Cristo podré sentir paz y perdonar todo error, Cristo “Me pide este regalo para poder ofrecerme paz mental y eliminar todo terror y todo pesar.” Si permito que  el Espíritu Santo vea hoy a través de mí, podré liberarme de los sueños ilusorios que desaparecerán junto con el mundo que sostienen. “Y a medida que se me libra de éstos, los sueños que parecían estar firmemente afianzados en el mundo desaparecen.” nuestra tarea en este mundo consiste en despertar del sueño de separación a través del perdón.

La separación parece manifestarse de múltiples formas y conflictos, pero la salvación es una. Si me sano,  el mundo que me había inventado para proyectar mis culpas y miedos, también se sana, pues el mundo no es más que una proyección de mi mente. “La redención es una. Al salvarme yo, el mundo se salva conmigo. Pues todos tenemos que ser redimidos juntos.” Lo mismo sucede con mis relaciones de amor y odio especial. Al sanar mis relaciones, paso de tener relaciones especiales y conflictivas, a tener relaciones santas, unas  relaciones perdonadas. De ahí que la salvación sea una empresa conjunta.

“El miedo se presenta en múltiples formas, pero el amor es uno.” esto es lo mismo que los problemas, parecen ser muchos y diferentes, pero se reducen realmente a uno: la separación, y la solución es una: el retorno a la unidad. Parece que tenemos múltiples formas de miedo, pero su causa es una ausencia de amor. La solución a todo miedo es el amor perfecto. Y el amor perfecto, es la unidad de la totalidad de la Creación, todo abarcante e incluyente. Eso es lo que deberíamos ver cuando permitimos que el Espíritu Santo vea hoy a través de mí.

ORACIÓN DEL DÍA:

“Padre mío, Cristo me ha pedido un regalo, que doy para que me sea dado.  Ayúdame a usar los ojos de Cristo hoy, y así permitir que el Amor del Espíritu Santo bendiga todo cuanto contemple, de modo que la compasión de Su Amor pueda descender sobre mí.”

Todos los días deberíamos orar pidiendo poder ver con los ojos de Cristo, para bendecir todo cuanto contemple durante el día, y de esta manera permitir que el Amor descienda sobre mi.

PRACTICA:

Repasa el tema especial de esta sección, titulado “8. ¿Qué es el mundo real?” Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la idea  y la oración del día, y si logras   memorizarlas mucho mejor, hazla tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación:

“Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo.” (L- 221.2:1-6)

No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más seria excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, y de responder a toda tentación con la idea del día, pero sobretodo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad. Los momentos que le dedicamos a Dios son instantes santos que nos dedicamos a nosotros mismos, a nuestro amor, nuestra paz y nuestra felicidad.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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