LECCIÓN 263

LECCIÓN 263

“Mi santa visión ve la pureza de todas las cosas.”

Está es una lección sobre la visión de Cristo, sobre la visión espiritual, la visión del corazón. Esta visión no la logramos con los ojos del cuerpo, con los ojos del ego que juzga, crítica, condena y ataca. La visión de Cristo la logramos perdonado todo aquello que nos impide ver la pureza y la belleza de toda la existencia.

ORACIÓN DEL DÍA:

“Padre, Tu Mente creó todo cuanto existe, Tu Espíritu se adentró en ello y Tu Amor le infundió vida. ¿Y voy yo acaso a contemplar lo que Tú creaste como si en ello pudiese anidar el pecado? No quiero percibir imágenes tan tenebrosas y atemorizantes. Es imposible que yo pueda preferir el sueño de un loco a toda la hermosura con la que tú bendijiste la creación; a toda su pureza y dicha, así como a su eterna y serena morada en Ti.”

Un Curso de Milagros no es un texto religioso que cuenta con un mito de la creación, como el que narra el Génesis de la Biblia, pero las siguientes palabras siendo muy cortas y precisas exponen una teoría de la creación:
“Padre, Tu Mente creó todo cuanto existe, Tu Espíritu se adentró en ello y Tu Amor le infundió vida.”
¿Si lo que Dios creó goza de la pureza e impecabilidad de nuestro Padre, como puedo llegar a pensar que alguna de sus criaturas son pecaminosas, impuras,  merecedoras de castigo y no de amor?
El resto de la oración es una negación de la locura de mundo, que el ego nos quiere enseñar, y un pedido por tener una visión santa que nos permita  contemplar la Creación tal como Dios la hizo, con el Amor que  le infundió vida.

“Y mientras todavía nos encontremos ante las puertas del Cielo, contemplemos todo cuanto veamos a través de una visión santa y de los ojos de Cristo.” si antes veíamos este mundo con los ojos del ego, ahora que hemos aprendido a perdonar, a renunciar a juzgar, condenar o atacar a mis hermanos, ahora podemos contemplarlos con la visión de Cristo, con la visión del Amor.  Perdonar sigue siendo nuestra única función mientras permanezcamos en este mundo, es lo único que nos garantiza no proyectar culpas sobre nuestros hermanos y ver y disfrutar  solo paz y amor.

“Permite que todas las apariencias nos parezcan puras, para que podamos pasarlas de largo con inocencia, y dirigirnos juntos a la casa de nuestro Padre como hermanos y como los santos Hijos de Dios que somos.” cuando desarrollamos la visión de Cristo, lo que antes veíamos como pecados ahora lo vemos como errores que perdonamos y pasamos por alto, pues miramos mas allá de ellos, contemplamos la inocencia de nuestros hermanos, los vemos como lo que son: la perfecta creación de Dios, verlos de otra manera es intentar alterar una realidad que es inalterable, es la locura a la que nos ha querido  conducir el ego. El Amor no está sujeto a cambios o modificaciones, es constante, pues así es la naturaleza de Dios y de todos Sus atributos.

PRACTICA:

Repasa el tema especial de esta sección, titulado “5. ¿Qué es el cuerpo?” Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la idea  y la oración del día, y si logras   memorizarlas mucho mejor, hazla tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación:

“Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo.” (L- 221.2:1-6)

No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más seria excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, y de responder a toda tentación con la idea del día, pero sobretodo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad. Los momentos que le dedicamos a Dios son instantes santos que nos dedicamos a nosotros mismos, a nuestro amor, nuestra paz y nuestra felicidad.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez

https://oscargomezdiez.com/

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