LECCIÓN 239

LECCIÓN 239

“Mía es la gloria de mi Padre.”

La idea del epígrafe de hoy nos lleva a recordar que el Curso de Milagros se escribió en un lenguaje cristiano. Así que precisemos el  concepto “Gloria de Dios” y que uso le da el Curso, para que entendamos el alcance de esta lección.

“Gloria significa ‘fama’, ‘honor’, esplendor’ y ‘buena reputación’. También se utiliza para referirse a un gran gozo, gusto o placer. En religiones como el Cristianismo, también significa ‘paraíso’ o el lugar donde van los bienaventurados después de la muerte.”

En el judaísmo significa:

‘presencia o esplendor de Dios’. Deriva de un verbo hebreo que significa ‘morar’ o ‘residir’, por lo que también ‘gloria’ se puede identificar como la ‘morada de Dios’.

Un Curso de Milagros utiliza el mismo término, con un significado similar, de gran  alabanza, belleza, y resplandor de la santidad, pero no tanto centrado en Dios, pues no se cuestiona Su grandeza. sino más bien como Dios comparte Su Gloria con Su Hijo que es el sentido de esta lección.

“Mía es la gloria de mi Padre.” con esta idea estoy reconociendo y reclamando algo que considero mío, y se nos pide hacerlo sin dudas o temores de ninguna clase, “No permitamos hoy que la verdad acerca de nosotros se oculte tras una falsa humildad.”   la gloria de Dios es nuestra herencia natural, gozamos de Sus Mismos atributos pues fuimos creados a Su semejanza. Así que debemos aceptarla sin falsa modestia, como el regalo que nos hace nuestro Padre  “Por el contrario, sintámonos agradecidos por los regalos que nuestro Padre nos ha hecho.”

En el estado del Cielo Dios comparte Su gloria con Su Hijo, y allí es imposible que se pueda experimentar pecado, culpa u otra emoción distinta al amor y la dicha. “¿Sería posible acaso que pudiéramos advertir algún vestigio de pecado o de culpa en aquellos con quienes Él comparte Su gloria?” el resplandor de Dios es todo abarcante y su luz hace imposible que surjan pensamientos que nieguen Su Amor.

En este mundo, sólo pensamientos de separación, y la culpa derivada en la creencia del pecado original es la  que nos hace sentir que estamos excluidos de la gloria de Dios, pero cuando perdonamos esas falsas creencias y reconocemos nuestro origen y herencia como Hijos de Dios Su gloria resplandece en nosotros: “¿Y cómo podría ser que no nos contásemos entre ellos, cuando Él ama a Su Hijo para siempre y con perfecta constancia, sabiendo que es tal como Él lo creó?”  Dios nos da Su gloria sin condiciones y con total generosidad, porque somos Su Hijo, sólo tenemos reconocer y aceptar nuestra verdadera identidad.

ORACIÓN DEL DÍA:

“Te damos gracias, Padre, por la luz que refulge por siempre en nosotros. Y la honramos porque Tú la compartes con nosotros. Somos uno, unidos en esa luz y uno Contigo, en paz con toda la creación y con nosotros mismos.”

PRACTICA:

Repasa el tema especial de esta sección, titulado “¿Qué es la salvación?”
Trate de leer y repetir cuantas veces puedas la idea  y la oración del día, y si logras   memorizarlas mucho mejor, hazla tuya, pues es la manera como buscaremos comunicarnos con Dios todos los días; luego guardamos silencio para escuchar Su amorosa respuesta, tal como nos lo dice Jesús a continuación:

“Y ahora aguardamos silenciosamente. Dios está aquí porque esperamos juntos. Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás. Acepta mi confianza, pues es la tuya. Nuestras mentes están unidas. Esperamos con un solo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que Él Se revele a Su Hijo.” (L- 221.2:1-6)

No te olvides de realizar tus meditaciones cada mañana y cada noche, si puedes dedicarle media hora o más seria excelente, lo mismo que los recordatorios cada hora, y de responder a toda tentación con la idea del día, pero sobretodo que sea una práctica gratificante, pues ahora el tiempo pasa a un segundo plano. Cuando estamos con Dios el tiempo no existe pues estamos con el Señor de la eternidad. Los momentos que le dedicamos a Dios son instantes santos que nos dedicamos a nosotros mismos, a nuestro amor, nuestra paz y nuestra felicidad.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez


https://oscargomezdiez.com/

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