LECCIÓN 215

LECCIÓN 215

”No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.”

1. (195) ”El Amor es el camino que recorro con gratitud.”

Si  la lección 195 nos habla de la verdadera gratitud que es incluyente y amorosa, contraría a la falsa gratitud, basada en relaciones de amor y odio especial, en las que llegamos a alegrarnos porque a otros le vaya mal, y “agradecemos” que a nosotros nos va bien; en esta lección nos pide expresar la más elevada gratitud que podemos manifestar en este mundo, al único maestro que nos puede liberar del infierno de este mundo:
“EI Espíritu Santo es mi único Guía. Él camina a mi lado con amor. Y le doy las gracias por mostrarme el camino que debo seguir.” (L-215) hacer de este párrafo verdaderamente nuestro, es haber elegido al maestro del amor en lugar del maestro del miedo y el ataque que es el ego. Personalmente este es un párrafo que yo utilizo todos los días, es mi manera de reafirmar que he elegido a favor de Dios y Su Reino, que he elegido a favor del amor, la paz y la felicidad.

La gratitud no es una condición pasajera, sino que es tan permanente como el amor, son la pareja que danza eternamente el canto de la oración, un canto perenne de gozo y felicidad. Así se comunican el Padre y el Hijo.

Hoy vamos a aprender la estrecha relación entre la gratitud y el amor. No puede existir la una sin la otra. Esto es lo que diferencia la verdadera gratitud de la falsa. La gratitud del amor, expansiva e incluyente, a la gratitud del ego, limitada, excluyente y oportunista.

LA FALSA GRATITUD:

Tras la separación creemos haber perdido el estado de plenitud que teníamos en el Cielo, las carencias y la economía de la escasez nos llevan a percibir a nuestros hermanos como competidores por los recursos limitados y escasos.  Aparentemente hemos perdido la perfecta igualdad de los Hijos de Dios, lo que da sustento a la competencia, el conflicto y la “gratitud” del ego.

Por eso nos cuesta aprender la verdadera gratitud. Pues damos gracias por que nos va mejor que a los otros. Nos contentamos “porque hay otros que aparentemente sufren más que ellos.”  ( L – 195) por lo que Jesús concluye con una exclamación: “¡Cuán tristes y lamentables son semejantes pensamientos!” ( L – 195)

“Pues, ¿quién puede tener motivos para sentirse agradecido si otros no los tienen? ¿Y quién iba a sufrir menos porque ve que otro sufre más?” ( L – 195) sólo la lógica de la separación nos puede llevar a pensar de esa manera. Es una gratitud para destruir, para afirmar la separación, pues está basada en los juicios y las  comparaciones.  De ahí que es absurdo dar las gracias por el sufrimiento de otros.

Este recordatorio desde la unidad del amor, nos evidencia que la separación nunca podrá ser real: “No le das gracias a Dios porque tu hermano esté más esclavizado que tú, ni tampoco podrías, en tu sano juicio, enfadarte si él parece ser más libre.” ( L – 195)

LA GRATITUD AMOROSA:

La verdadera gratitud está basada en el amor,  la ausencia de juicios y comparaciones. “El amor no hace comparaciones.” ( L – 195)
Por eso, “la gratitud sólo puede ser sincera si va acompañada de amor.” ( L – 195)

La consciencia de unidad,  parte de que somos una única Filiación, que lo que le sucede a uno nos afecta a todos, es lo que diferencia la gratitud del amor a la del ego.

Por eso la verdadera gratitud sólo puede manifestarse de una manera:  da gracias  con sinceridad y con amor, sin juicios ni comparaciones.

La perfecta igualdad de los Hijos de Dios es lo que excluye los juicios y las  comparaciones. Todos nuestros hermanos nos  acompañan en este mundo y en el camino de regreso al Cielo, no es posible llegar a costa de ellos, y no es posible llegar sin ellos, la salvación no es una empresa solitaria.

LA CONSCIENCIA DE UNIDAD:

Sólo reconociendo nuestro origen y verdadera identidad, aceptamos que “La gratitud y el amor van de la mano, y allí donde uno de ellos se encuentra, el otro no puede sino estar.” y esto es así  “Pues la gratitud no es sino un aspecto del Amor, que es la Fuente de toda la creación.”  ( L – 195)

Cuando dejamos a un lado las comparaciones nos olvidamos del odio,  brota la paz en el jardín de nuestro amor. Por eso: ”El Amor es el camino que recorro con gratitud.” (L- 215)

EL PERDÓN Y LA GRATITUD:

Sólo el perdón nos libera de la creencia en la separación, la culpa y los ataques y nos abre las puertas al amor y la verdadera gratitud. “Cuando tu perdón sea total tu gratitud lo será también, pues te darás cuenta de que todas las cosas son acreedoras al derecho a ser amadas por ser amorosas, incluyendo tu propio ser.” ( L – 195)

Así que reconociendo la diferencia entre la verdadera y la falsa gratitud, y reconociendo el poder sanador y liberador de la gratitud, procedamos siempre a agradecer con sinceridad y convicción “Pues el amor no puede recorrer ningún camino que no sea el de la gratitud, y ése es el camino que recorremos los que nos encaminamos hacia Dios.” ( L – 195)
Bendiciones

Oscar Gómez Díez


https://oscargomezdiez.com/

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