LECCIÓN 213

LECCIÓN 213

No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.”

  1. (193) “Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda.”

Todo el Curso de Milagros es una reinterpretación de la teología judeo cristiana. Corrige los aspectos duales y llenos de juicio de la Biblia y válida los no dualistas y ausentes de juicio y culpa, que propugnan por la unidad, el amor, la paz y el perdón.

El título de la lección de hoy es un ejemplo de ello: “Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda.” En la tradición judeo cristiana se suele decir que toda experiencia negativa o dolorosa es un castigo de Dios o una prueba que Dios nos ha puesto. Pero Dios al ser solo Amor, sin opuestos, ni castiga ni somete a nadie a pruebas, pues goza de perfecta confianza y certeza sobre Su Creación.

Lo mismo sucede con el concepto de aprendizaje, que es propio de este mundo de la percepción en el que creemos vivir. “El aprendizaje es algo que le es ajeno a Dios.” (L – 193) Dios existe en el ámbito del conocimiento de la totalidad, lo sabe todo, lo conoce todo, es Omnisciente. De ahí que “Dios no percibe en absoluto.” (L – 193) ni cuenta con órganos de percepción como ojos, oídos, tacto, etc. el Conocimiento de la totalidad de Dios no está limitado por tan precarios instrumentos de percepción.

“Una lección es un milagro que Dios me ofrece, en lugar de los pensamientos que concebí que me hacen daño. Lo que aprendo de Él se convierte en el modo en que me libero. Por eso elijo aprender Sus lecciones y olvidarme de las mías.” (L – 213)

Dios no necesita aprender nada, y metafísicamente nosotros como Su Hijo, creados a Su semejanza tampoco. Pero nuestra mente dividida que cree vivir separada de su Padre y que cree vivir en este mundo de la percepción si que necesita aprender. Y esa es la función del Espíritu Santo, enseñarnos a ver este mundo de otra manera, a abandonar la percepción falsa llena culpa, juicios y ataques a enseñarnos una percepción verdadera basada en el amor y el perdón. Aprendemos a cuestionar el mundo dual basado en opuestos, conflictos y contradicciones, para percibir un mundo basado en la unidad, la armonía y la paz.

Si para nosotros este mundo pincelado por la culpa, el sufrimiento, la enfermedad y la muerte, es nuestro infierno, para el Espíritu Santo en su labor docente, nos enseña a verlo de otra manera, como un aula de clase, en la que perdónanos cada percepción falsa, cada juicio, cada ataque, cada resentimiento o desdicha, hasta que podamos percibirlo desde el amor y la paz que somos, este cambio, esta nueva manera de ver el mundo, el Curso lo denomina la percepción verdadera.

Así que el contenido fundamental de las enseñanzas del Espíritu Santo, es este:

Perdona, y verás esto de otra forma.” (L-193)

En vez de quejarnos o lamentarnos por cada situación dolorosa que experimentemos, o señalar a Dios como la fuente de nuestro dolor, el Espíritu Santo nos enseña esta sencilla lección:

“Perdona, y verás esto de otra forma.” (L-193)

Percibimos que lo que nos ocurre aparenta suceder fuera de nosotros, por lo que nos sentimos víctimas de los otros o de las circunstancias. La mayoría de las veces no consideramos que la causa está en nuestra mente, y que la solución está en nuestra mente. La culpa anida de manera inconsciente en nuestra mente y para deshacernos de ella la proyectamos sobre el mundo y nuestros hermanos, así damos origen al juicio, al conflicto y al ataque.

(193) “Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda.”

Si aceptamos que cada situación que experimentemos en este mundo son lecciones de aprendizaje, oportunidades para perdonar y sanar nuestras mentes, dejaremos de sentirnos víctimas de las circunstancias, asumimos la responsabilidad de nuestros pensamientos, podremos ver el mundo de otra manera, podremos ver a nuestros hermanos como lo que son, Hijos de Dios como yo, y no nuestros enemigos, entonces la paz llegará a mi mente, el amor aflorara en mi corazón y la risa reemplazará todas mis supuestas tribulaciones, pues el perdón ha restablecido la verdad de lo que soy, y solo puedo reírme de las ilusiones que había inventado, he aprendido las lecciones, he deshecho el ego y me encamino hacia mí Padre lleno de gozo y gratitud.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez
💝🙏💝

https://oscargomezdiez.com/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s