LECCIÓN 190

LECCIÓN 190

“Elijo el júbilo de Dios en lugar del dolor.”

En esta lección vamos a aprender el significado del dolor, la enfermedad y la muerte como las representaciones mentales de quien se cree separado de Dios. El dolor es una negación de quien realmente eres: el santo Hijo de Dios, inmortal, invulnerable. El dolor es el argumento del ego para demostrar la realidad del cuerpo y el odio de Dios contra Su Hijo al someterlo al sufrimiento, la enfermedad y la muerte. De esta  manera el dolor aparece como la venganza de  Dios contra Su Hijo.  Pero la realidad es que el Amor no sabe de venganzas.

“El dolor es una perspectiva errónea.” o sea, el dolor no es un hecho, es una opinión, un pensamiento sobre sí mismo. Es una representación mental.

“Sea cual sea la forma que adopte, desaparece una vez que se percibe correctamente.” cuando elegimos percibir el dolor desde el amor y no desde el miedo y la culpa, este desaparece, como desaparece toda ilusión ante la presencia de la verdad.

Cuando creemos experimentar algún tipo de dolor, ya sea físico o emocional, tendemos a creer que es un castigo de Dios, o una prueba a la que Dios nos somete. O hacemos del dolor y el sacrificio el camino de nuestra redención. Pero Dios no es un ser cruel que busca con sevicia nuestro sufrimiento. El Amor no necesita probar nada pues la certeza y la confianza absoluta residen en Él, y por lo tanto, tampoco exige sacrificios de ninguna índole.

En el Cielo el dolor, la enfermedad y la muerte no existen. Jesús cuestiona las premisas que sostenemos acerca del dolor: “Si Dios es real, el dolor no existe. Mas si el dolor es real, entonces es Dios Quien no existe. Pues la venganza no forma parte del amor.”  este es el método recurrente del Curso para determinar la verdad. Dios es la verdad, y lo que no sea semejante a Dios no es verdad. El dolor, la enfermedad, la muerte y este mundo de cuerpos y de formas, no gozan de los atributos inmortales de Dios, por lo tanto, no son verdad, son ilusiones, falsas creencias que hemos fabricado para negar el Amor de Dios.

De ahí la hipótesis del ego que utiliza: “el miedo, negando el amor y valiéndose del dolor para probar que Dios está muerto, ha demostrado que la muerte ha triunfado sobre la vida.” el ego exhibe el dolor, la enfermedad y la muerte, como su demostración de que Dios no existe, y si existe es un Padre vengativo.

Tras el dolor subyacen los pensamientos de odio, culpa y miedo que nos arrebatan la paz.

Jesús nos propone varias soluciones al sistema de pensamiento del ego basado en el dolor: el discernimiento, el perdón, la paz, la risa, y elegir de nuevo.

DISCERNIMIENTO:

“Son únicamente tus pensamientos los que te causan dolor. Nada externo a tu mente puede herirte o hacerte daño en modo alguno.”

“No hay causa más allá de ti mismo que pueda abatirse sobre ti y oprimirte. Nadie, excepto tú mismo, puede afectarte.”

“No hay nada en el mundo capaz de hacerte enfermar, de entristecerte o de debilitarte. Eres tú el que tiene el poder de dominar todas las cosas que ves reconociendo simplemente lo que eres.”

“Santo hermano mío, piensa en esto por un momento: el mundo que ves no hace nada. No tiene efectos. No es otra cosa que la representación de tus pensamientos.”

“Y será completamente distinto cuando elijas cambiar de parecer y decidas que lo que realmente deseas es el júbilo de Dios.”

“Tal vez parezca que el mundo te causa dolor. Sin embargo, al no tener causa, no tiene el poder de ser la causa de nada. Al ser un efecto, no puede producir efectos. Al ser una ilusión, es lo que tú deseas que sea.”

EL PERDÓN:

“Tus vanos deseos constituyen sus pesares. Tus extraños anhelos dan lugar a sus sueños de maldad. Tus pensamientos de muerte lo envuelven con miedo, mientras que en tu benévolo perdón halla vida.”  Solo el perdón nos libera de la culpa y del dolor, Jesús nos asegura que quien está libre de culpa no sentirá dolor alguno. Así que si queremos liberarnos del dolor pidamos ayuda al Espíritu Santo para sanar las culpas que subyacen tras cualquier dolor que creemos experimentar. No pedimos que nos liberen del dolor, pues es un efecto, pedimos que nos ayuden a liberarnos de la culpa, que subyace tras el dolor, pues es sanando las causas como sanamos los efectos.

LA RISA:

“Ha llegado el momento de reírse de ideas tan absurdas.”

“No es necesario pensar en ellas como si fuesen crímenes atroces o pecados secretos de graves consecuencias.”

“¿Quién sino un loco podría pensar que son la causa de algo?” la creencia en negar a Dios es una locura, la creencia en el dolor es parte de la misma locura. Desde el amor que eres, sonríele a las ilusiones, y todo lo que es falso desaparece para darle paso a la verdad que eres. La separación fue un sueño en el que el Hijo de Dios se olvidó reírse y se lo tomó en serio. Hoy nos reiremos de nuestras ilusiones, para volver a la  realidad que somos.

LA PAZ:

“Rinde tus armas, y ven sin defensas al sereno lugar donde por fin la paz del Cielo envuelve todas las cosas en la quietud.”

“Abandona todo pensamiento de miedo y de peligro. No permitas que el ataque entre contigo.”

“Depón la cruel espada del juicio que apuntas contra tu propio cuello, y deja a un lado las devastadoras acometidas con las que procuras ocultar tu santidad.” recuerda que todo ataque no es más que un juicio, una proyección de nuestras culpas inconscientes y que todo ataque no es más que un ataque contra ti mismo.

ELEGIR DE NUEVO:

“Por lo tanto, volvemos nuevamente a optar por la única alternativa que jamás se puede elegir, ya que sólo elegimos entre las ilusiones y la verdad, entre el dolor y el júbilo, entre el Cielo y el infierno.”

“somos libres de elegir nuestro júbilo en vez de dolor, nuestra santidad en vez de pecado, la paz de Dios en vez de conflicto y la luz del Cielo en lugar de las tinieblas del mundo.”

PRÁCTICA LARGA:

Aquiétate durante 5 minutos como mínimo, o hasta 15 o 30 minutos, de acuerdo a tu disposición, en dos ocasiones  en el transcurso del día, preferiblemente una en la mañana y la  otra en la noche. Respira lenta y profundamente y mientras te vas relajando con la respiración, ve introduciendo  en tu consciencia la idea de hoy:

“Elijo el júbilo de Dios en lugar del dolor.”

Y en la medida que profundizas en tu meditación acuérdate de mirar cualquier dolor que creas experimentar y elige abandonarlo con la inocente y amorosa sonrisa del perdón.

PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:

Recuerda aquietarte durante 2 minutos cada hora, y elegir de nuevo a favor del amor y la plenitud que eres, diciéndote en silencio:

“Elijo el júbilo de Dios en lugar del dolor.”

Y recuerda:

“el dolor es una ilusión; el júbilo es real. El dolor es dormir; el júbilo, despertar. El dolor es un engaño; y sólo el júbilo es verdad.”

RESPUESTA A LA TENTACION:

Si a lo largo del día, crees  sentir algún dolor físico o emocional, recuerda la idea del día:

“Elijo el júbilo de Dios en lugar del dolor.”

“Así entenderás que el dolor no existe. Así el júbilo de Dios se vuelve tuyo.”

Bendiciones

Oscar Gómez Díez


https://oscargomezdiez.com/

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