EL PERDÓN PARA DESTRUIR



El PERDÓN PARA DESTRUIR

El perdón-para-destruir es la forma de perdón del ego, que lleva implícito el juicio, la culpa, la carencia, el ataque, las relaciones especiales basadas en el poder y el sometimiento, y tienen como propósito afirmar la separación no solo entre los Hijos de Dios, sino también de ellos con Su Padre.

Propósitos del perdón para destruir:

–  “separar y hacer que lo que Dios creó igual sea diferente.”
–  Se basa en las comparaciones.
–  Mantiene al Hijo de Dios separado de su Fuente.
–  Refuerza la culpa y nos aleja del amor.
– Ofrece el sacrificio y el sufrimiento como camino de redención.
–  Afirma la ira y el resentimiento al sentirse víctima de un mundo que parece controlarlo.

“El perdón-para-destruir adopta muchas formas, al ser un arma del mundo de las formas.” en este epígrafe vamos a examinar las 3 principales formas en que se expresa el perdón-para-destruir.

1. EL PERDÓN ARROGANTE:

“En este grupo se encuentra, en primer lugar, el caso en el que una persona “mejor” se digna a rebajarse para salvar a una “inferior” de lo que en realidad ésta es.”

La arrogancia, la altivez son manifestaciones que niegan el amor.  De ahí la pregunta: “¿Quién puede perdonar y despreciar al mismo tiempo?”

Quién acusa a alguien como pecador, y lo condena, es imposible que lo pueda percibir como un hermano, como un Hijo de Dios. El perdón realizado desde la arrogancia afirma la separación no la unidad.

Por eso Jesús nos pregunta que  “¿Quién puede enseñar lo que es la libertad esclavizando?”
El verdadero perdón libera no esclaviza, es bondadoso, contrario al perdón arrogante que niega el amor, que niega la vida, por lo tanto, el perdón para destruir es otra forma de muerte, que pretende destruir el amor.

2. TODOS SOMOS PECADORES Y MERECEMOS SER CASTIGADOS

Esta otra forma  de perdón-para-destruir, se diferencia de la anterior, en que no hace evidente la arrogancia, sino que “el que “perdona” a otro no proclama ser mejor.” simplemente afirma el histórico  discurso del ego de que  todos somos pecadores, y por lo tanto, merecedores del castigo divino. “Esto puede parecer humilde e incluso inducir a una rivalidad con respecto a quién es más pecador o más culpable.”
Al reconocerse culpable, clama el castigo, para sí mismo y para los demás, justifica el sacrificio y los sufrimientos como forma de purificar sus pecados, “Ésta es también la meta de aquellos que buscan ser mártires a manos de otro.” Este es el deseo inconsciente de sentirse culpable, merecedor del castigo, y por lo tanto, mártir de los castigos que otros le vayan a infligir.

Es la historia de aquel que ve en cada experiencia traumática un castigo de Dios y que con resignación “¡soportas con paciencia y santidad la ira y el daño que otro te inflige sin mostrar el amargo dolor que sientes!”
Con ello te quieres enseñar y enseñar a otros “lo bueno que eres” por aceptar el sufrimiento como un merecido castigo. “Muestra el rostro del sufrimiento y del dolor como prueba silenciosa de la culpa y de los estragos del pecado.”

Después de describirnos este comportamiento culposo Jesús nos pregunta  “¿Es esto amor? ¿O se trata más bien de una traición hacia uno que necesita que lo salven del dolor de la culpa?” Este tipo de perdón para destruir lo que busca es mantenernos alejados del amor y por lo tanto, del verdadero perdón.
En este tipo de perdón para destruir, desconoce que el verdadero perdón no ve el error,  lo ignora, sólo contempla la inocencia de su hermano, y sana al reconocer las creencias en el pecado y la culpa como simples ilusiones que se desvanecerán ante la luz de la verdad.


3. EL PERDÓN CÓMO UN TRATO LUCRATIVO:

El perdón-para-destruir se expresa en este caso  en forma de un trato lucrativo, “Te perdono si satisfaces mis necesidades, pues en tu esclavitud radica mi liberación.” en este caso se  concede el perdón a cambio de una exigencia de quien lo concede. Aquí no se ignora ni se olvida el error, sino que se conserva, como un reclamo amenazante si el otro no acepta o incumple el trato. “Dile esto a cualquiera y te vuelves un esclavo.” Este tipo de perdón, no trae paz y amor, sino por el contrario, trae dolor y miseria.

“¡Cuán temible se ha vuelto ahora el perdón y cuán distorsionado el fin que persigue! Ten piedad de ti mismo, tú que de este modo regateas.” el  perdón nunca podrá ser un negocio o una transacción a costa de la libertad o el bienestar de tus hermanos. Pues “Dios sólo da y no pide recompensa alguna. No hay otra manera de dar excepto como da Él. Todo lo demás es una parodia.” El amor solo da, y se da a sí mismo, cualquier otra pretensión que no sea amor, no es verdad y te esclaviza.

Cuando perdónanos no se pide nada a cambio, pues en este mundo no hay nada que pedir ni nada que dar, solo ilusiones, que al aceptarlas en un trato, a cambio de un supuesto perdón, lo único que  hacemos es hacer real las ilusiones en nuestras mentes y quedarnos esclavizados por ellas.

Cuando  exigimos algo a cambio por nuestro perdón, lo único que estamos haciendo es  reforzar la culpa de  nuestro hermano, así como la nuestra.

“El perdón es tu medio de escape. Es una lástima convertirlo en un medio de mayor esclavitud y dolor.” En este mundo de opuestos, la única manera de sanar nuestras mentes, es el perdón que nos enseña el Espíritu Santo, de reconocer el error y elegir abandonarlo. Y con ello reconocer mi inocencia y la de mi hermano.

La única manera de perdonar, es  reconocer la perfecta inocencia e igualdad de todos los Hijos de Dios, pues “Cristo es para todos porque está en todos.”

No hay otra forma de perdonar, pues “Todas las formas que el perdón adopta que no te apartan de la ira, de la condena y de comparaciones de cualquier clase son la muerte.” cuando tenemos consciencia de ello, entonces sabremos que toda forma de perdonar que no te conduzca al amor y la paz, no es verdadero perdón.

PERDONAR EL FALSO PERDÓN DEL EGO: EL PERDÓN PARA DESTRUIR:

Así que cuando logramos diferenciar entre el perdón para destruir y el perdón para sanar, lo único que podemos hacer es no dejarnos engañar más, y perdonar las falsas ideas del ego acerca del perdón.

Cuando tenemos claro nuestro propósito, “No quieres seguir en la esclavitud.  No quieres tenerle miedo a Dios.  Quieres ver la luz del sol y el resplandor del Cielo refulgir sobre la faz de la tierra, redimida del pecado y en el Amor de Dios.”

LA LIBERACIÓN DE LA ORACIÓN:

Cuando nos decidimos por el perdón para sanar, el perdón del amor, y renunciamos al perdón para destruir, el amor aflora en nuestra consciencia al punto que  “la oración es liberada junto contigo.”

En ese momento, “Tus alas han quedado libres, y la oración te elevará y te conducirá a tu hogar donde Dios quiere que estés.”

Cuando hacemos uso del verdadero perdón, de la mano del Espíritu Santo, nos elevaremos apoyados  por la oración y guiados por el amor, realizamos el viaje de regreso a casa, el camino es seguro y el resultado inevitable.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez


https://oscargomezdiez.com/

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