LECCIÓN 177

LECCIÓN 177

PRÁCTICA LARGA
:

Aquiétate durante 5 minutos como mínimo, o hasta 15 o 30 minutos, de acuerdo a tu disposición, en dos ocasiones  en el transcurso del día, preferiblemente una en la mañana y la  otra en la noche. Respira lenta y profundamente y mientras te vas relajando con la respiración, ve introduciendo  en tu consciencia las siguientes palabras:

Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”

1. “(163) La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.”

“Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”

2. “(164) Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente.”

“Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”

Y en la medida que te relajas, y en profundo silencio interior, con mucha fe y convicción reconoces el Amor de Dios y que tú también lo eres por ser Su Hijo bien amado, así que pídele al Espíritu Santo que te ayude a experimentar el amor que eres, y te lleve a contemplar a Dios, y en medio de la quietud y el silencio déjate ir, poderosos compañeros te guiarán.

PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:

Nos sentaremos un par de minutos cada hora, en silencio a reiterar nuestro único propósito de recordar y aceptar a Dios,  reconociendo que Su Amor es también el mío, solo debo aceptarlo, y permitirme experimentarlo, y en silencio y quietud nos decimos:

“Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”

1. “(163) La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.”

“Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”

2. “(164) Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente.”

“Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”


PENSAMIENTO CENTRAL:

Recordemos que tenemos un pensamiento central a lo largo de los 10 días de repaso:

“Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.”

Utilizaremos este pensamiento central antes y después de cada una de las 2 lecciones de repaso, como si las estuviéramos envolviendo en esta idea  central, con el propósito de “mantenerlo firme en la mente y claro en nuestra memoria a lo largo del día.”

La intensidad que se nos pide para la práctica es cada vez mayor: “con ese pensamiento nos vamos a dormir para despertar con esas mismas palabras de nuevo en nuestros labios, y darle así la bienvenida al nuevo día.”

Recordaremos y repetiremos este pensamiento a lo largo del día, lo utilizaremos como como si se tratara de un mantra, o como si estuviéramos practicando un rosario.

ORACIÓN PARA PEDIR GUÍA EN NUESTRAS PRÁCTICAS:

Para ello haremos diariamente a lo largo de este repaso la siguiente oración en la que pedimos guía y fortaleza a Dios:

Padre nuestro, afianza nuestros pasos. Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes, y háblanos. No tenemos nada que decirte, pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, pero que aun así, el hijo lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.”
“De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. Si tropezamos, Tú nos levantarás. Si se nos olvida el camino, sabemos que Tú siempre lo recordarás. Y si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos. Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta Ti. Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.”
Amén.


DEL MIEDO A LA MUERTE AL AMOR ETERNO:

En este mundo experimentamos miedo por identificarnos con el cuerpo y con el sistema de pensamiento del ego. Y el más temible de todos  los miedos es el miedo a la muerte.

Según el ego, la muerte es el mayor castigo por haber ofendido a Dios, se supone que tras la separación perdimos nuestra condición inmortal, y por lo tanto, estamos condenados a morir.

La historia del ego, oscila, por un lado, entre la afirmación de la culpa, el pecado y el castigo, entre ellos la muerte. Por otro lado, la búsqueda casi desesperada de luchar contra la muerte, de superar la hambruna, las enfermedades, y las guerras, y buscar como prolongar la vida de los cuerpos, que es lo mismo que decir, buscar la inmortalidad. Pero la inmortalidad es un hecho, y no sé va a conseguir a través del elixir de la eterna juventud que el ego ha buscado a través de milenios, ni lo va a conseguir a través de inventos biotecnológicos.
La inmortalidad es el  estado natural del Hijo de Dios, esa condición no ha cambiado ni va a cambiar por qué tengamos un sueño de separación y muerte. Cuando despertemos del sueño nuestra mente se liberará del miedo a la muerte, reconoceremos nuestra naturaleza de Amor inmortal.

Cuando reconocemos que no somos un cuerpo, que el ego no nos puede gobernar, cuando perdónanos  nuestras creencias en el miedo y la muerte, y aceptamos que somos tal como Dios nos creó: mentes libres e inmortales, unidas por el amor, entonces iniciamos nuestro viaje de regreso a casa, para volver a ser uno con Aquel que es nuestra Fuente. En ese momento la muerte queda atrás y la vida eterna se nos manifiesta como nuestra única realidad, la realidad que siempre hemos sido y que seguiremos siendo por siempre jamás, pues el Amor nunca muere, siempre es.
Bendiciones 

Oscar Gómez Díez
💝🙏💝

https://oscargomezdiez.com/

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