LECCIÓN 157

LECCIÓN 157

“En Su Presencia he de estar ahora.”

Esta es una poderosa y esperanzadora lección, que nos ofrece la posibilidad de llegar a sentir la Presencia de Cristo.

Una experiencia que nos lleva del tiempo a la eternidad, trascendiendo las leyes del tiempo. Una experiencia de la cual regresaremos siendo muy distintos. Una experiencia que nos llevara a sentir de una manera distinta, y a tener una consciencia diferente.
Una experiencia que “Nos lleva a las puertas donde finaliza el aprendizaje y donde captamos un atisbo de lo que se encuentra mucho más allá de lo que el aprendizaje puede lograr.”

Una experiencia que “arroja una nueva luz sobre todo lo que ya hemos aprendido y nos prepara para lo que todavía nos queda por aprender.”

Una experiencia que “deja en nuestros ojos una visión que podemos ofrecerles a todos, para que puedan tener lo antes posible la misma experiencia”

Una experiencia que “transformará tu mente”

Una experiencia tal que tendrás una visión que “llegará a todos aquellos con quienes te encuentres, a todos aquellos en quienes pienses y a todos aquellos que piensen en ti.”

Una experiencia que nos “concederá tener un atisbo del Cielo, aunque regresarás nuevamente a las sendas del aprendizaje.”

Una experiencia de una luz radiante de amor que iluminará nuestros ojos y manos y bendecirá a todo aquel que toque. Una luz que servirá de inspiración a otros para ir tras ella.
“En la Presencia de Cristo hemos de estar ahora, serenamente inconscientes de todo excepto de Su radiante faz y de Su Amor perfecto.”

CÓMO LO LOGRAMOS?

Aquí se pone de manifiesto la metodología del Curso. Cuando iniciamos las primeras lecciones había más instrucciones, mas estructura de aprendizaje, pero cuando nos aproximamos a momentos cumbres de la enseñanza, pareciera que las instrucciones desaparecieran, y nos recuerda lo enseñado hasta ahora. “Aprender a hacer esto te resultará cada vez más fácil, a medida que cada lección, fielmente practicada, te lleve con mayor rapidez a este santo lugar y te deje, por un momento, con tu Ser.”

En otras palabras nos está diciendo que si hemos practicado fielmente cada lección, si hemos entrenado nuestra mente, a lo largo de los 156 ejercicios previos, nos resultará cada vez más fácil llegar a la experiencia mística que está lección nos propone. Así que hoy es un buen momento para revisar que tan fielmente hemos practicado las lecciones del Libro de Ejercicios. Pues los resultados que obtengamos son un reflejo de la practica que hayamos hecho.

Igualmente se nos brinda alguna orientación y guía para la práctica de hoy:

  • El Espíritu Santo nos guiará.
  • Debe ser un momento de silencio y de fe.
  • Debes unir tu voluntad a la de Dios

“No necesitas más que la idea de hoy para iluminar tu mente y dejar que descanse en tranquila expectación y en sereno gozo, desde los cuales dejas atrás rápidamente al mundo.”

En estas condiciones, será imposible que no se te conceda lo que estás pidiendo.

PRÁCTICA LARGA:

Aquiétate durante 5 minutos como mínimo, o hasta 15 ó 30 minutos, de acuerdo a tu disposición, en dos ocasiones en el transcurso del día, preferiblemente una en la mañana y la otra en la noche. Respira lenta y profundamente y mientras te vas relajando con la respiración, ve introduciendo en tu consciencia las siguientes palabras:

“En Su Presencia he de estar ahora.”

Y en la medida que te vas relajando, en el mas profundo silencio de tu mente, declaras que unes tu voluntad con la de Dios, y le pides al Espíritu Santo que te lleve al santo lugar donde puedas sentir la Presencia de Cristo en ti, y luego hazte a un lado y con mucha fe déjate llevar, es imposible que no se te conceda aquello que pidas de todo corazón, pues el Amor siempre responde cuando se le llama con profunda devoción.

PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:

Nos sentaremos un par de minutos cada hora, en silencio a reiterar nuestro único propósito, nuestra voluntad y anhelo de sentir la Presencia de nuestro Ser, el Cristo que nos habita, en silencio y con profunda fe nos decimos:

“En Su Presencia he de estar ahora.”

Y guardamos silencio, así sea un minuto, para sentir la Presencia de nuestro Ser, el Cristo que somos, la luz que irradia sobre todas las cosas creadas.

Las enseñanzas del Curso nos han reiterado que su propósito no es una teología universal que es imposible lograr en este mundo, si no una experiencia universal, que no sólo es posible sino necesaria. No se trata de discutir sobre Dios sino de experimentarlo. De eso se trata esta lección. De llevarnos a una experiencia que va mas allá de todo aprendizaje, pues nos sitúa al final del aprendizaje, está al final del tiempo y nos adentra en la eternidad, es una experiencia que no se puede expresar con palabras, pues lo inefable es indescriptible. Pero el recuerdo de lo que vimos, será imborrable y nos dará la fortaleza para continuar nuestro indeclinable deseo de marchar hacia Dios. Es una experiencia temporal en la que presenciamos por un momento el Cielo y luego regresamos a este mundo, transformados por la luz que el Amor nos impregnó y que compartiremos con nuestros hermanos para que se inspiren a realizar este viaje hacia la luz eterna del Amor que somos.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez
💝🙏💝

Visita:
https://oscargomezdiez.com/

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