LECCIÓN 132

LECCIÓN 132

Libero al mundo de todo lo que jamás pensé que era.

Si ayer hablamos que la única verdad es Dios y sus manifestaciones, y que todo lo que Dios no ha creado es falso, es ilusorio. Entonces hoy procedemos a aplicar este principio, y la lección  lo plantea de una manera contundente, y quizás sorprendente para algunos:
“¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar.”  si afirmamos que el mundo no existe, también estaríamos afirmando que el ego y todo su sistema de creencias no existen. Afirmar que el mundo no existe y todo lo que se desprende de esto es importante para liberarnos del mismo, ¿pero es suficiente?
“Los pensamientos que albergas son poderosos, y los efectos que las ilusiones producen son tan potentes como los efectos que produce la verdad.”
“El poder de las creencias es ciertamente formidable.”
Quién cree en la realidad de este mundo, no se le puede convencer cuestionando los efectos de sus pensamientos, pues lo que haría es reforzarlos, recordemos que el ego siempre quiere tener la razón. Pero si ponemos en tela de juicio la fuente  de sus pensamientos, se abre una luz de esperanza y libertad en dichas mentes.
Así que si nos proponemos trabajar sobre las causas, actuar sobre nuestra mente, podremos cambiar de mentalidad, y por lo tanto, cambiar nuestros pensamientos sobre el mundo. De esta manera respondemos a la pregunta “¿Qué es lo que mantiene al mundo prisionero sino tus propias creencias?” ese sistema de creencias, es lo que podemos cambiar. Y que puede salvar al mundo? . La respuesta es nuestro propio Ser. Pero el mundo que salvamos, no es el mundo físico con todas las personas y objetos, sino nuestro mundo interior, nuestra percepción del mundo,  el mundo que hemos  inventado y sustentado con nuestro sistema de creencias. El mundo exterior no es sino un reflejo de nuestro mundo interior.
Cuando perdonamos nos  liberamos del tiempo.
“Liberas al pasado de todo lo que antes pensabas.”
“Liberas al futuro de todas tus viejas ideas de ir en busca de lo que realmente no deseas encontrar.”
“El único tiempo que queda ahora es el presente.”
“Aquí, en el presente, es donde el mundo queda liberado.”
Esto solo es posible a través del perdón. Pues toda sanación es una sanación del pasado. Al liberarnos del pasado, también nos liberamos del futuro, pues este no seguirá siendo una proyección del pasado, extendido cómo miedo y fantasías. Al sanar el pasado y el futuro, habremos colapsado el tiempo. sólo queda el presente,  lo único real, la puerta que nos conecta con la eternidad.
“Pues al dejar que el pasado quede cancelado y al liberar el futuro de tus viejos temores, encuentras escape y se lo ofreces al mundo.”
El perdón nos libera del mundo, del tiempo, del ego, de todas nuestras culpas y miedos.
“Eres tal como Dios te creó. No hay lugar en el que puedas sufrir, ni tiempo que pueda alterar tu eterna condición. ¿Cómo iba a poder existir un mundo de espacio y tiempo, si tú sigues siendo tal como Dios te creó?” el perdón nos conduce necesariamente al origen de lo que somos, pues todos los obstáculos que ocultaban el amor que somos, han sido removidos.
Recordemos que perdonamos todo lo que no es verdad, todo lo que no es amoroso en nosotros.
“El mundo en sí no es nada. Tu mente tiene que darle significado. Y lo que contemplas en él es la representación de tus deseos, de modo que puedas verlos y creer que son reales.” El mundo, como el tiempo y las circunstancias que parecen ocurrirnos son neutros, nosotros le damos o le quitamos significado, según lo interpretemos con el ego o con el Espíritu Santo. Por eso no somos víctimas del mundo ni de las circunstancias, somos víctimas de nuestros pensamientos y deseos. El mundo que experimentamos es el mundo que pensamos. Al cambiar nuestros pensamientos cambia nuestro mundo.
“No hay ningún mundo aparte de lo que deseas, y en eso radica, en última instancia, tu liberación.”
La sanación está en nuestras manos, cuando asumimos la dirección de nuestra mente por  los senderos del amor y el  perdón. “Cambia de mentalidad con respecto a lo que quieres ver, y el mundo cambiará a su vez.”
La lección nos dice que no todo el mundo está listo ahora para aceptar los postulados del Curso sobre el mundo y cómo liberarnos del mismo, cada cual decide hasta dónde está dispuesto a llegar en este momento. La curación será el regalo que reciban aquellos que decidan dar el paso de liberar al mundo de nuestros pensamientos de culpa y dolor. Pero esta lección de perdón y sanación la tendremos todos de una u otra manera, y que sea comprensible para cada cual, ya sea por discernimiento, por una crisis emocional, por estar al borde de la muerte o por seguir las enseñanzas que el Curso nos ofrece. Pero todos en algún momento de nuestras vidas volveremos nuestra mirada hacia nuestro mundo interior, la fuente de nuestros pensamientos y procederemos a sanarlos.
“La idea de hoy es verdad porque el mundo no existe. Y, si en verdad éste no es más que un producto de tu imaginación, puedes entonces liberarlo de todo lo que jamás pensaste que era, cambiando simplemente todos aquellos pensamientos que le daban su apariencia.”
El Curso de Milagros es sobre las causas, no sobre los síntomas, los efectos se  resuelven cuando sanamos la fuente de nuestros conflictos.
“El mundo no existe aparte de tus ideas porque las ideas no abandonan su fuente, y tú mantienes el mundo intacto en tu mente mediante tus pensamientos.” cambiemos la interpretación del mundo que veníamos haciendo desde el ego, a una interpretación desde el amor y el perdón bajo la guía del Espíritu Santo.

PROPÓSITO:

Nuestro propósito hoy es liberar al mundo de todos los pensamientos vanos que jamás hayamos tenido acerca de él y acerca de todos los seres vivientes que vemos en él.”

PRÁCTICA LARGA:

Aquiétate durante 15 minutos, en dos ocasiones  en el transcurso del día, preferiblemente una en la mañana y la  otra en la noche. Respira lenta y profundamente y mientras te vas relajando con la respiración, ve introduciendo en tu consciencia las siguientes palabras:

“Yo que sigo siendo tal como Dios me creó quiero liberar al mundo de todo lo que jamás pensé que era. Pues yo soy real  porque el mundo no lo es. Y quiero conocer mi propia realidad”

“Luego simplemente descansa, alerta pero sin tensión, y permite que en la quietud se efectúe un cambio en tu mente, de manera que el mundo pueda quedar libre junto contigo.”

Permite que el Espíritu Santo en ti opere sanando tu mente de todo pensamiento falso, de todo pensamiento no amoroso. La paz y tranquilidad que experimentes te indicaran la liberación del mundo de conflictos que percibías hasta ahora.

RESPUESTA A LA TENTACION

Cada vez que percibas una situación conflictiva, repite con frecuencia estas frases que te ayudarán a cambiar de mentalidad respecto al mundo:

“Libero al mundo de todo lo que jamás pensé que era, y en lugar de ello elijo mi propia realidad.”

Hoy podemos liberarnos del mundo de conflicto y dolor que habíamos inventado. Hoy podemos reconocer que somos tal como Dios nos creó: inocentes, amorosos, invulnerables, y por lo tanto, el mundo que vemos no es real, y decidimos soltarlo, liberarlo, permitiendo que el mundo real del perdón y el amor irradie desde nuestro corazón hacia el mundo, bendiciéndolo con nuestra paz y con nuestro perdón. Si yo sano, el mundo sanará conmigo. Tomemos esta decisión ahora, pues siempre será ahora que el amor nos abriga con su dulce presencia, con su tierna sonrisa, recordándonos la  realidad de lo que somos: amor y nada más que amor.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez
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