LECCIÓN 130

LECCIÓN 130

“Es imposible ver dos mundos.”

Esta lección tiene que ver con nuestra  capacidad de decidir, con nuestra voluntad de ser o de no ser.
Lo primero que la lección nos plantea son las bases de lo que en este mundo podríamos denominar la teoría del conocimiento del Curso. (no confundir con el concepto de Conocimiento del Curso)
El origen de todas nuestras aparentes experiencias en este mundo están en nuestra mente, en nuestras creencias  y pensamientos. El mundo que vemos es el mundo que pensamos. El mundo que deseamos ver.
“La percepción es congruente lo  que ves refleja lo que piensas. Y lo que piensas no es sino un reflejo de lo que quieres ver.” Hoy muchas escuelas de psicología y filosofía coinciden con este postulado. Somos lo que pensamos, nos convertimos en lo que pensamos.
“Tus valores determinan esto, pues no puedes sino desear ver aquello que valoras, al creer que lo que ves existe realmente.” le damos existencia a aquello en lo que creemos, nos identificamos con ello, lo valoramos, y lo defendemos.
“Nadie puede ver un mundo al que su mente no le haya conferido valor.  Y nadie puede dejar de ver lo que cree desear.”  vemos lo que valoramos, apreciamos y deseamos. Y esto es válido tanto para la mente falsa como para la mente verdadera. “Esta lección enseña también que el mundo que ves es completamente congruente desde el punto de vista desde el que lo contemplas.” Vemos odio o paz, miedo o amor. Solo que no se puede mirar para dos lados opuestos al mismo tiempo, o ves uno ó ves otro.
“¿quién puede odiar y al mismo tiempo amar?” El ego le teme tanto al amor como a la paz de Dios. “¿Quién puede elegir ver un mundo del que tiene miedo?” “no puedes ver aquello que temes ver.”
¿Qué puede, entonces, proyectar el miedo sobre el mundo?” sólo la consciencia de separación, la culpa y  la negación del amor, pueden proyectar miedo sobre el mundo.
“El miedo ha dado lugar a todo lo que crees ver: a toda separación, a todas las distinciones y a la multitud de diferencias que crees que configuran el mundo.” ese es el mundo que vemos día tras día, los órganos de percepción del cuerpo nos dan testimonio de ello, y por eso, lo consideramos real.
“Ninguna de estas cosas existe. El enemigo del amor las inventó.” el ego es el enemigo del amor. Pero la naturaleza del amor es diametralmente opuesta a la del ego:
“Mas el amor no puede tener enemigos, de modo que no tienen fundamento, existencia o consecuencia alguna.” por eso es imposible ver dos mundo a la vez, pues no tienen nada en común.
“Si vas en pos de uno, el otro desaparece. Sólo uno de ellos puede permanecer.” es entre esos dos mundos que tenemos que escoger, no hay más alternativas, no se pueden combinar ni hacer una síntesis de ambos, cualquier atisbo de miedo o rencor, nos conduce al infierno, al falso mundo del ego. Eliges el mundo real del amor, o eliges el mundo irreal del miedo y la culpa. No hay más opciones. No se puede transigir, la elección es total o no la es.

“El mundo que ves es la prueba de que ya has elegido algo que es tan completamente abarcador corno lo  es su opuesto:” Y siempre estamos eligiendo, mientras estemos en este mundo, nos identifiquemos con un cuerpo y percibamos, estamos eligiendo el mundo ilusorio, elegir el mundo del amor, exige voluntad para perdonar y sanar nuestra mente. Hoy aprenderemos que no podemos ver dos mundos a la vez, y vamos a elegir.

Aquí no hay términos medios. Elijes uno o el otro, pero nunca los dos a la vez. “Acepta una pequeña parte del infierno como real, y habrás condenado tus ojos y maldecido tu vista, y lo que contemples será ciertamente el infierno.”
Si aceptas aunque sea una pequeña parte del infierno, terminaras viendo al infortunio:
“No obstante, la liberación que te ofrece el Cielo sigue estando a tu alcance como una de las alternativas que puedes elegir para que ocupe el lugar de todo lo que el infierno quiere mostrarte.”

PROPÓSITO:

Decidirse a elegir entre dos mundos. El mundo del ego o el mundo del amor. Es una elección que no tiene términos medios, estás con el conflicto o con la paz, estás con el miedo o con el amor. Solo puedes ver un mundo, pero nunca los dos a la vez. Es imposible ver dos mundos a la vez. Tú elijes cuál quieres ver.

PRÁCTICA LARGA:

Aquiétate durante 5 minutos, en 6 ocasiones a lo largo del día. Nuestro propósito será elegir ver el mundo real, el mundo de paz y amor, en reemplazo del mundo ilusorio y conflictivo del ego. Nuestra elección tiene que ser total o no será, cualquier intento de conservar alguna manifestación del ego, algún temor o miedo, nos impedirá ver el mundo real.

En esta práctica no podrás ver el mundo real sin ayuda, pues mientras creamos en el  miedo o el conflicto, es porque todavía le damos valor y credibilidad al ego. “Comienza tu búsqueda del otro mundo pidiendo que se te conceda una fortaleza superior a la tuya, y reconociendo qué es lo que persigues. No deseas más ilusiones.”

Vacía tus manos de todos los apegos de este mundo y espera la ayuda de Dios mientras dices:

“Es imposible ver dos mundos.”
” Permítaseme aceptar la fortaleza que Dios me ofrece y no ver valor alguno en este mundo, para así poder hallar mi libertad y mi salvación.”

Respira lenta y profundamente mientras interiorizas el anterior párrafo, y te dejas ir en un silencio receptivo, a la espera que la fortaleza de Dios te muestre el mundo real.

“No dudarás de lo que contemples, pues aunque se trate de una percepción, no se trata de una de la que tus ojos por sí solos hayan visto jamás.”

“Y sabrás que la fortaleza de Dios te respaldó cuando tomaste esta decisión.”


RESPUESTA A LA TENTACION:

Debes mantenerte alerta a lo largo del día y rechazar cualquier tentación relacionada con el mundo que ya no quieres ver, y afirmar el nuevo mundo que deseas contemplar. Siempre puedes elegir que mundo quieres ver.

“Es imposible ver dos mundos”
“Lo único que deseo es mi libertad y mi salvación, y esto no forma parte de lo que quiero.”

PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:

Repite con la mayor frecuencia posible, las siguientes ideas para negar el mundo que dejas atrás y para afirmar el nuevo mundo de paz y amor que tienes por delante:

“Es imposible ver dos mundos”
“Permítaseme aceptar la fortaleza que Dios me ofrece y no ver valor alguno en este mundo, para así poder hallar mi libertad y mi salvación.”

La paradoja de este sueño de separación, es que creamos un mundo ilusorio al que le damos toda nuestra credibilidad ocultando nuestra naturaleza real, por lo que, recordar y afirmar nuestra naturaleza real, nuestra naturaleza amorosa, nos parece un gran esfuerzo. Esos obstáculos que parecen costarnos impedir ver el mundo real, también son ilusorios, cuando los trascendemos la luz del amor y la paz brillaran en nuestro corazón con tal naturalidad que no podemos más que reírnos de nuestra pequeña y alocada idea de la separación. El Amor siempre ha estado a nuestro lado, nunca nos ha abandonado, pues Su naturaleza no ha cambiado ni cambiara jamás, pues el Amor como Dios simplemente Es, y cuando lo contemplemos nos reconoceremos en Él y nos fundiremos en medio de un gozo infinito.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez


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