LECCIÓN 129

LECCIÓN 129

“Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.”

Esta lección es una continuidad lógica de la de ayer, que nos planteaba que “el mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.” Si nos quedáramos solo con esa lección nos podría llevar a un callejón sin salida.  “No puedes detenerte en la idea de que el mundo no tiene valor, pues a menos que veas que hay algo más por lo que sentirte esperanzado, no podrás evitar caer en la depresión.”

La lección nos clarifica que no está proponiendo que  “renuncies al mundo, sino en que lo intercambies por algo mucho más satisfactorio, algo rebosante de alegría y capaz de ofrecerte paz.”

Nos vuelve a reiterar que este mundo no tiene ningún valor. “¿Crees acaso que este mundo puede ofrecerte eso?” nada se pierde, al dejar de asignarle valor a un mundo que no lo tiene.

“El mundo que ves es ciertamente despiadado, inestable y cruel, indiferente en lo que a ti respecta, presto a la venganza y lleno de odio inclemente.”

“Da únicamente para más tarde quitar, y te despoja de todo aquello que por un tiempo creíste amar.”

“En él no se puede encontrar amor duradero, porque en él no hay amor.”

“Dicho mundo es el mundo del tiempo, donde a todo le llega su fin.”

Ese es el mundo que ya no queremos ver mas, es el mundo del ego y la culpabilidad.

Mientras estemos encadenados con el ego, nos encontraremos lejos del mundo real de paz y amor, pero  “¡qué cerca te encontrarás cuando lo intercambies por el mundo que sí deseas!”

Así que si decidimos no desear este mundo de opuestos y conflictos, se nos presenta la alternativa. Un nuevo mundo que se nos concede cuando lo elijamos, y en ese momento reemplazamos el mundo del ego por el mundo perdonado de amor y paz.

PROPÓSITO’

Enseñarnos que más allá del mundo que no deseo, hay un mundo que sí deseo, un mundo de amor, paz y felicidad.

PRÁCTICA LARGA:

Aquiétate durante 10 minutos, en tres ocasiones durante el día. El objetivo de la meditación es abandonar todo pensamiento que le de valor a este mundo con sus deseos y apegos que nos atan al mismo, y reemplazarlo por el mundo real, el mundo que deseo de amor, paz y felicidad.

En la medida que nos aquietamos, podemos acompañar nuestra  respiración con la idea del día, cada vez que inhalamos y exhalamos podemos decir:


”Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.”
”Elijo ver ese mundo en lugar de éste, pues no hay nada aquí que realmente desee.”

Después de repetir varias veces la idea del día, mientras respiras, te relajas, y te dejas ir: “Cierra entonces los ojos al mundo que ves, y en la silenciosa oscuridad contempla cómo unas luces que no son de este mundo se van encendiendo una por una, hasta que deja de ser relevante donde comienza una y donde termina la otra al fundirse  todas en una sola.”

“Hoy las luces del Cielo se inclinan ante ti, para derramar su luz sobre tus párpados mientras descansas más allá del mundo de las tinieblas.”

Las luces que veras no las podrás ver con los ojos del cuerpo, pero si con la mente que vuela a encontrarse con su Fuente.

“He aquí una luz que los ojos no pueden contemplar. Y, sin embargo, la mente puede verla claramente, y entender.”

Ábrete a la Posibilidad de ver una luz que no es de este mundo, y que te da la bienvenida cuando la contemplas y te dice que ese es tu hogar eterno donde moras por siempre, pues no hay otro mundo, no hay otro tiempo ni otro lugar, solo Amor.

PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:

Recuérdate cada hora repetir la lección del día, repite cada hora y en silencio que:

“El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.”

“Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.”

Reconoce tu anhelado mundo, no te olvides quien eres, no te dejes desviar de tu propósito.

Si logras volver un propósito de tu vida desapegarte del mundo que ves, y sustituirlo por un mundo de amor y paz, perdonando cada emoción, cada apego y cada conflicto que se te vaya presentando, poco a poco las luces del nuevo mundo irán apareciendo ante ti, iluminando tu camino, hasta que les estrellas se inclinen ante ti para darte la bienvenida por tu regreso a casa.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s