LECCIÓN 123

LECCIÓN 123

“Gracias Padre por los regalos que me has concedido.

En este mundo podemos considerar la gratitud como una manifestación de amor, como una deuda moral que se tiene con quien nos ha ayudado en algún momento de nuestras vidas. La gratitud nos une con nuestros hermanos, es el resultado de un servicio desinteresado de quien nos lo presta, es una manifestación de compasión y bondad. Es una expresión del principio de dar y recibir, es una manifestación de la ley de causa y efecto.

Esta es una lección dedicada a la gratitud, y no a cualquier gratitud, es una práctica dedicada a la más elevada expresión de gratitud:
la gratitud a Dios:
“Gracias Padre por los regalos que me has concedido.”

En esta lección vamos a trabajar una gratitud que va mucho más allá de lo circunstancial de este mundo, una gratitud mucho más elevada, que trasciende el tiempo y el espacio y nos conecta con la eternidad, la fuente de lo que somos y de lo que seremos siempre.

La lección nos plantea primero celebrar los avances que hemos tenido:

“Hemos llegado a sendas más llevaderas y a caminos más despejados.” Hemos hecho un importante recorrido con el estudio de Un Curso de Milagros, y si llegamos a la lección 123, hemos alcanzado una tercera parte del Libro de Ejercicios, y nos tenemos que alegrar por ello, y dar gracias al Padre por tan valioso regalo.

“Ya no nos asalta el pensamiento de volver atrás, ni resistimos implacablemente a la verdad.” si hemos logrado llegar hasta esta lección, hemos hecho importantes avances en deshacer nuestro ego, ya no generamos tanta resistencias, y no queremos perder el recorrido de amor y perdón realizado hasta ahora.
Es posible que todavía hayan dudas, pero podemos sentirnos agradecido por los logros obtenidos, que pueden ser mayores de lo que pensamos.

Y ¿por qué más estaremos agradecidos hoy? La lista es larga y sustanciosa:

  • Con la gratitud reconocemos y valoraremos lo que hemos aprendido.
  • Porque nuestro Padre no nos ha abandonado
  • Ni nos ha dejado solos vagando en las tinieblas del ego.
  • Porque nos ha salvado de nuestro propio infierno.
  • Porque nos ha recordado quienes somos realmente.
  • Porque su amor sigue irradiando en nuestros corazones.
  • Porque no permitió que el falso yo que construimos, sustituya nuestro Ser real.
  • Le damos gracias por habernos creado inmortales e inmutables, y que nuestra condición nunca ha cambiado.
  • Porque seguimos siendo valiosos para Dios.
  • Por ayudarnos a trascender y perdonar los juicios que hicimos contra Dios y contra nosotros mismos.
  • Por la función que nos asignó para nuestra salvación.
    -Por devolvernos la esperanza de liberarnos de nuestra pesadilla de separación, y de la vergüenza por nuestros errores.
  • Por la paz y la dicha tras los milagros de amor y perdón.
  • Por la compañía del Espíritu Santo y de Jesús, y sus amorosos consejos.

Y como dar y recibir son lo mismo y ocurren simultáneamente, Dios nos da las gracias por:

“Gracias a ti por escucharlo.”
“Su Palabra es muda si no se la oye.”
“Al darle las gracias a Él se te dan a ti también.”

“Un mensaje que no se haya oído no puede salvar al mundo, por muy poderosa que sea la Voz que lo comunique o por muy amoroso que sea el mensaje.”

“Gracias a ti que has oído, pues así te vuelves el mensajero que lleva la Voz de Él consigo y que la deja resonar por todo el mundo.”

“Acepta hoy las gracias que Dios te da, al darle tú las gracias a Él.”

Las gracias que Dios nos da, multiplican por miles y miles de veces nuestra gratitud, pues son una poderosa bendición.

Tengamos presentes esta lista de gratitudes en los momentos de nuestras prácticas largas, y a lo largo del día, en las repeticiones frecuentes.

PRÁCTICA LARGA:

Tendremos una práctica matutina de 15 minutos y una nocturna por el mismo tiempo, con el objeto de darle gracias a Dios por todos los regalos que nos ha dado, en cada meditación, trataremos de recordar el listado de motivos por los que estamos agradecidos con nuestro Padre.
Aquiétate, sumérgete en tu silencio interior, mientras te repites la idea del día:

“Gracias Padre por los regalos que me has concedido.”

Y en la medida que tu meditación se vaya haciendo más profunda, recuerda el listado de gratitud que tienes para con Dios, y escucha después como Él te da las gracias, multiplicando por miles las tuyas, acelerando por miles de años tu aprendizaje. No dejes de escuchar el himno celestial, cuyas melodías se inclinan hacia a ti, en amorosa respuesta a tus oraciones de amor y gratitud hacia el Padre de todo Amor y toda Gratitud.

“Esta santa media hora que le dediques te será devuelta a razón de años por cada segundo; y debido a las gracias que le das, tendrá el poder de brindarle la salvación al mundo miles y miles de años más pronto.”

PRÁCTICAS CORTAS Y FRECUENTES:

Cada hora a lo largo del día, no te olvides de darle la gracias a Dios por todos sus regalos de amor, paz y felicidad que nos ha dado, por ayudarnos a recordar quienes somos, y por guiarnos por el camino de regreso a Casa.

PROPOSITO:

Agradecer a Dios por todo lo que hemos aprendido, por todo lo que nos ha dado, por la guía del Espíritu Santo, y por el reconocimiento de nuestra identidad eterna como perfecto Hijo de Dios, condición que nunca ha cambiado. Lo que hemos aprendido hasta ahora es invaluable y la gratitud multiplicará nuestros esfuerzos y acelerará nuestro aprendizaje.
La gratitud nos hace uno con Dios, nos funde con Su Amor, nos abre las puertas a nuestro hogar eterno. No te olvides de agradecer a Dios, pues Él nunca se ha olvidado de ti.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez
💝🙏💝

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