¡APRENDIENDO A PEDIR AYUDA!

APRENDAMOS A PEDIR AYUDA

En una charla Kenneth Wapnick nos narra una historia acerca de Helen Schumann, la escriba de Un Curso de Milagros:

“Jesús, un amor que no es de este mundo”

“Un día Helen pidió que Jesús le ayudara con lo que debía decir a alguien que necesitaba ayuda.
Y la respuesta de Jesús, que realmente la tomó de sorpresa, no fue para nada qué palabras debía decir.
En vez de eso, le dijo: «No me pidas que te diga qué decir a esta persona. Pídeme, más bien, que te ayude a mirar a esta persona (….o a una situación o evento) a través de los ojos de la paz y no del juicio. Y entonces toda la ayuda del Cielo, todos los ángeles acudirán en tu ayuda».


A partir del anterior pasaje, reflexionemos acerca de cómo pedir ayuda.

En este mundo los problemas y conflictos parecen agobiarnos. Pero jamás podremos resolvemos desde el miedo, la ansiedad, los juicios o el ataque, que son los mecanismos de respuesta de nuestro ego.

Cuando nos sentimos acorralados o urgidos por un determinado problema, entonces de forma desesperada acudimos a Dios, al Espíritu Santo o a Jesús. Y si no encontramos una respuesta “satisfactoria” entonces los culparemos de nuestra suerte. Desde nuestro ego buscamos la respuesta que queremos, no la que necesitamos.

Veamos que sucede entre la ansiada solicitud de ayuda y la respuesta que nos llega y que aparentemente no vemos ni sentimos, y como es que debemos pedir la ayuda.

No le podemos pedir a Jesús o al Espíritu Santo que nos resuelva un problema específico, pues ellos en su plenitud no saben de problemas y conflictos.
No les pidamos que decir o que hacer respecto a una situación en particular, pues ellos “no viven” en el tiempo en el que parecen ocurrirnos los problemas y situaciones. La eternidad no resuelve problemas que parecen suceder en el tiempo.
Jesús y el Espíritu Santo “ven” nuestros conflictos desde una visión de la totalidad, desde un Amor infinito que todo lo abarca y todo lo incluye. Ellos no toman partido frente a nuestros aparentes problemas y conflictos.

¿Entonces no les podemos pedir ayuda?

Claro que si podemos pedir ayuda!!!

¿Entonces como les pedimos ayuda?

Lo único eterno en nuestra mente es el amor. El Amor emana desde la eternidad y lo permea todo con su luz, incluido el tiempo y nuestras “circunstancias.”
A través del amor nos unimos y nos conectamos con Dios y con todo lo que realmente existe. Así que la única solución a todos nuestros problemas es pedirle al Amor que nos permita ver con su luz cada experiencia, a no juzgar o condenar cualquier situación que creemos vivir.

Podemos pedir a Jesús o al Espíritu Santo que nos ayuden a despejar todos los obstáculos que nos impiden experimentar el amor que somos. Perdonando cada situación conflictiva, cada miedo, culpa o resentimiento, que nos ayuden a ver cualquier problema o situación con los “ojos” del Amor y la Paz.

Un ejemplo práctico seria:

“Jesús, por favor ayúdame a ver esta situación (persona o problema) desde la paz y el amor”

En el momento en que le pedimos al Amor que nos ayude a ver cualquier situación o circunstancia, con los ojos del corazón, en ese momento todas la respuestas nos llegarán, la luz iluminará nuestras mentes, la visión espiritual guiara nuestro camino, que recorreremos con certeza, pues el Amor será nuestra inspiración y nuestro guía, y sabremos de su compañía, pues la paz y la dicha son sus mejores regalos.
Bendiciones

Oscar Gómez Díez
💝🙏💝

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